La vicepresidenta segunda considera que los Presupuestos del año que viene son realistas, mientras el PP critica al Ejecutivo las líneas rojas que ha roto para lograr el apoyo de PNV y CC

 

El PNV apoyará al PSOE, por responsabilidad.

Es muy gracioso el tema de la política y más la presentación de unos presupuestos generales ante el Congreso. Por lo general, los intervinientes ya saben lo que tienen que decir, por lo que no se presta mucha atención a lo que los otros argumentan.

Los socialistas, como todos esperaban, han afirmado, por boca de la ministra de Economía, Elena Salgado, que los presupuestos son realistas, no cabía esperar menos; mientras que el PP, acertado en su análisis criticaba que el apoyo del PNV y CC ha supuesto para el Gobierno romper algunas líneas rojas (aunque luego fallan en la puesta en práctica).

También CiU criticaba las cuentas, por considerarlas, contrariamente a lo que dice el partido en el poder, idílicas, y que a su tiempo la cruda realidad las colocaría en su lugar.

ERC mostraba su temor ante los nuevos tijeretazos que insinuaba la ministra, mientras que el partido nacionalista gallego hablaba de alejamiento de la sociedad en el discurso de Elena Salgado.

Pero dos puntos son los que más han llamado la atención en medio de toda la palabrería: las previsiones del Gobierno no previstas y el ejercicio de responsabilidad del PNV.

Por un lado, que el Gobierno hable de previsiones realistas, pero que no vacilará si hacen falta más medidas, suena un poco contradictorio. Si esto es así, ¿por qué no se marcan ya en los presupuestos? Si se supone que se está haciendo una previsión a un año, ¿por qué no se presentan acciones ante esas posibles eventualidades? Si no, en el fondo, se están presentando unas cuentas para quedar bien, pero avisando, eso sí, que pueden cambiar totalmente dependiendo de las necesidades.

Y por otro, el ejercicio de responsabilidad del PNV al apoyar los presupuestos. Es realmente conmovedor y las lágrimas están a punto de brotar. Ellos mismos reconocen que es difícil apoyar las cuentas, pero que hay que lanzar un mensaje de estabilidad y ser responsables.  Realmente conmovedor. Pero, al menos, es de elogiar que el portavoz económico del PNV haya reconocido que en la negociación han conseguido cuestiones importantes para Euskadi, sino habríamos llegado a creer que el PNV había regresado a sus raíces cristianas, y daba sin esperar nada a cambio. Pero no ha caído esa breva.

A ver qué sucede mañana, aunque desde aquí auguramos que van a salir adelante las cuentas.

Juan María Piñero

juanmaria@hispanidad.com