No es ningún secreto que el presidente del BBVA, Francisco González (en la imagen), no es santo de mi devoción. No me gusta su estilo -es conocido en el sector como el killer-, es un progre-capitalista que no conoce amigos y le gusta la banca especulativa, no la banca doméstica, que es en la que yo creo.

Ahora bien, cuando un personaje como Luis Pineda Salido, desde Ausbanc, se permite escribir esto, poniendo en solfa sin demostrar nada, que el BBVA puede convertirse en el próximo cisne negro, es decir, un banco en crisis, entonces grito que viva FG y que viva el BBVA.

El BBVA no está en peligro y, a día de hoy, es, probablemente, el banco más solvente de España. Considerando cómo ha sido tratada últimamente la banca española, con mucho más rigor que la europea, y el dinero que nos ha costado salvar a los bancos salvables, cabrean un poquito las andanadas provenientes de foros tan prestigiosos como Ausbanc.

Y para que Pineda no pueda meterme una querella -a lo que tan aficionado es- me acojo a las palabras del propio FG durante la última Junta de Accionistas del banco, cuando tranquilizó a un accionista de la entidad -que se había enfrentado a Ausbanc- con las siguientes palabras: "No estamos dispuestos a dejarnos chantajear".

Eulogio López

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