No hay nada peor que anunciar un efecto para que se produzca. Así que el secretario de Estado de Economía, David Vegara, ha optado por negar la mayor: no existen efectos de segunda vuelta. Es decir, la inflación no se está trasladando a salarios, generando a su vez una espiral inflacionaria. Y eso a pesar de que la estadística de salarios refleja que estos se han elevado un 4,6%, o que los costes laborales unitarios hayan crecido al 4,01%, también por encima de la inflación.

Hay pocas novedades en este sentido, no se trata de subidas extraordinariamente expansivas desde el punto de vista real y el relación a otros países de la zona euro y por tanto no resulta preocupante, señala. Si él lo dice...