Sr. Director:
Las leyes que permiten el aborto promueven un mundo injusto. En otras palabras, una ley que despenaliza o regula el aborto es intrínsecamente injusta, es una no ley, ya que la ley existe para promover el orden público y tutelar los derechos de los seres humanos.

Una ley que admite la eliminación de seres humanos antes de su nacimiento va contra la esencia del derecho e implica mantener una grave situación de delitos legalizados, lo cual es una negación profunda del principio de igualdad.

Jesús Martínez Madrid

[email protected]