Sr. Director:
La distribución de la píldora del día después (PDD) es una agresión a la profesión farmacéutica y pone en riesgo la salud pública. Nace Red Farmacia Responsable para advertir de los riesgos que conlleva esta medida.

Desde hoy las farmacias de toda España son noticia porque empieza aplicarse una polémica decisión del Ministerio de Sanidad: permitir que la llamada «píldora del día después» (PDD) sea distribuida en las farmacias sin necesidad de receta médica ni límite de edad.

La medida afecta directamente a los farmacéuticos, que se ven obligados a dispensar un producto que conlleva importantes riesgos para la salud, ya que fomenta un uso inapropiado de la misma y supone una grave responsabilidad para muchos de ellos. Como respuesta a esta situación acaba de nacer Red Farmacia Responsable, una asociación de profesionales sanitarios, que, según Marta Pérez Arteaga, una de sus portavoces, se propone:

*       Informar a la opinión pública de la gravedad de esta medida y de sus consecuencias para la salud pública, especialmente para las jóvenes.

*       Aglutinar y asesorar a los farmacéuticos que no están de acuerdo con esta medida.

*       Promover el reconocimiento del derecho a la objeción de ciencia y de conciencia por parte del farmacéutico.

La primera acción de Red Farmacia Responsable ha sido editar un cartel (adjunto a esta nota) que distribuirán por las farmacias de toda España y lleva por título  «Piénsatelo antes.  No te tragues la píldora. La píldora del día después».

Además, en el cartel Red Farmacéutica advierte de manera resumida sobre la PDD:

* La PDD es un preparado hormonal con una concentración 15 veces superior a la presente en los anticonceptivos orales habituales (que necesitan en todos los casos receta).

* Su utilización está desaconsejada en menores puesto que no hay estudios en menores de 16 años que avalen la seguridad de la PDD; tampoco los hay sobre las consecuencias del uso reiterado de este producto.

* No evita el embarazo en todos los casos y no está exenta de efectos secundarios ni de contraindicaciones.

* La PDD puede actuar evitando la concepción o bien impidiendo la implantación del embrión y por tanto, puede ser abortiva.

* La libre dispensación de la PDD facilita su uso indiscriminado e irresponsable y puede fomentar conductas sexuales arriesgadas y favorecer el aumento de las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA.

* Las estadísticas revelan que, desde su comercialización, el incremento en ventas de la PDD ha conllevado un aumento paralelo del número de abortos.

*  La solución a los embarazos de adolescentes y jóvenes no está en el «después» sino en el «antes», es decir en una educación afectivo-sexual bajo la guía de los padres y teniendo en cuenta la totalidad de la persona.

* La medida gubernamental obedece a motivos políticos e ideológicos, no de carácter sanitario.

En opinión de Marta Pérez Arteaga, la dispensación de la PDD en estas condiciones implica una grave responsabilidad para el farmacéutico. «Al no haber receta médica», afirma, «el titular de la farmacia es el único profesional que interviene, sin que pueda conocer la historia clínica de la usuaria y sin saber cuantas veces la ha ingerido con anterioridad; veremos a quién piden cuentas los padres cuando se produzca cualquier complicación tras tomar la PDD. Por eso consideramos que esta medida es una agresión para el ejercicio libre y responsable de la profesión».

La distribución del cartel informativo (que se puede descargar en la página web:  redfarmaciaresponsable.org) es la primera acción de Red Farmacia Responsable; en los próximos meses incrementaran sus acciones de información, asesoramiento y seguimiento de este conflicto.

Marta Pérez Arteaga

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