• Se han publicado unas supuestas grabaciones telefónicas en las que el primer ministro turco pide a su hijo que ponga en un lugar seguro grandes cantidades de dinero.
  • Recientemente, Rajoy apoyó con fervor el ingreso de Turquía en la UE, un país con las libertades ciudadanas muy deterioradas.
En Turquía se están viviendo esta semana una serie de protestas en ciudades como Estambul, Ankara, Esmirna y otras a causa de las grabaciones telefónicas que en la noche del lunes aparecieron en Internet de supuestas llamadas del primer ministro, Recep Tayip Edogan (en la imagen), y su hijo Bilal, en las que el jefe de Gobierno le pide que ponga en un lugar seguro grandes cantidades de dinero.

En las imágenes mostradas por la televisión se ve cómo la policía utiliza gases lacrimógenos y mangueras de agua


Los manifestantes protestaban contra el Gobierno y la Policía, informó la televisión CNN en turco. En las imágenes mostradas por la televisión se ve cómo la policía utiliza gases lacrimógenos y mangueras de agua, mientras los manifestantes tiran piedras e incendian montañas de basura, al tiempo que gritan lemas como "Por todas partes hay sobornos, por todas partes hay corrupción".

El martes, Erdogan negó las grabaciones como falsas y denunció una conspiración tras la cual se encontraría el clérigo Fathulá Güllen, que vive en Estados Unidos. La oposición cree que son auténticas y exigió la dimisión de Erdogan. Sin embargo, medios fieles al Gobierno señalaban este miércoles que las grabaciones son falsificadas.

Esta es la situación en Turquía, un país gobernado por un partido con ideas islamistas radicales vinculadas a los Salafistas y a los Hermanos Musulmanes, es decir, bastante alejadas de la idea de libertad y derechos humanos, propias de las democracias occidentales de la UE.

Por eso, sorprende el apoyo que recientemente le brindó el presidente del Gobierno español a Erdogan en su última visita a Turquía para su ingreso en la UE.

Andrés Velázquez
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