• El primer ministro turco remodela su Gobierno mientras arrecian las protestas.
  • El partido político de Erdogan tiene ideas islamistas radicales vinculadas a los Salafistas y a los Hermanos Musulmanes.
  • Hollande y Rajoy ya no ven con malos ojos la entrada en la UE de un país donde no hay verdadera libertad ni democracia.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha anunciado el cambio de diez ministros de su gabinete, en reacción a la dimisión a los titulares de Interior, Economía y Urbanismo, involucrados en un escándalo de corrupción. La Fiscalía turca investiga una supuesta red de sobornos relacionados con concesiones urbanísticas, en la que están implicados familiares de altos cargos del Gobierno y del AKP.

El escándalo ha dejado a Erdogan en entredicho incluso entre sus correligionarios, y ha provocado de nuevo protestas en las calles para pedir su dimisión. Pero para Erdogan se trata de una burda conspiración internacional.

En Estambul, Ankara y Esmirna, se han producido protestas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves.

La Policía ha dispersado con gas lacrimógeno una protesta de cientos de personas en el barrio estambulí de Kadiköy, y para el viernes se ha convocado otra gran concentración.

Estas protestas recuerdan a las que tuvieron lugar este mismo año contra el Gobierno de Erdogan. En esas protestas se mezclaba el descontento hacia sus políticas con el malestar por el estado islámico que el turco ha implantado en el país, y que hace que la libertad brille por su ausencia.

Ya lo explicamos en su día en Hispanidad: el partido político de Erdogan tiene ideas islamistas radicales vinculadas a los Salafistas y a los Hermanos Musulmanes

Y otro aspecto a tener en cuenta: Turquía quiere a toda costa su ingreso en la UE. Hasta el momento, la oposición de Francia no lo ha hecho posible. Sin embargo, el nuevo presidente francés, Hollande, y Mariano Rajoy ya no lo ven con malos ojos.

Pero un país donde no hay auténtica democracia ni libertad no puede pertenecera la UE.

Andrés Velázquez
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