El fiscal General del Estado no ve con buenos ojos la mediatización de los procesos judiciales y clama contra la España de la venganza, la reivindicación y el castigo

Como "un cáncer que corroe la sociedad". Así ha definido Eduardo Torres-Dulce la corrupción, un día después de que la jueza Alaya imputara a Magdalena Álvarez, y seis días después de que Bárcenas ingresara en prisión.

El fiscal General del Estado, ha realizado estas declaraciones durante la 7ª edición del Curso de Ciencia y Policía que organiza la  Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Torres-Dulce ha hecho un llamamiento a todos  los agentes implicados a "hacer lo posible para corregir una deriva que no hace ningún bien a la sociedad ni a la convivencia de los españoles", porque "la corrupción está excesivamente extendida en España", añadió.

El mensaje del fiscal General del Estado es contradictorio. Le asquea la corrupción, pero, sin embargo, afirma, "lo que no puede sobrevivir en España es una sociedad basada exclusivamente en la idea de venganza, la reivindicación y el castigo".

Torres-Dulce, quien se vio obligado a negar que hubiera ejercido presiones sobre Anticorrupción para recurrir la imputación de la Infanta Cristina, ha criticado los juicios paralelos en los medios de comunicación.

"En una sociedad moderna que se tenga información es bueno; ahora que el gobierno de los procesos quede en manos de los medios o que las partes como jueces o abogados puedan filtrar sus entrañas sólo perjudica principios como el de presunción de inocencia que padecen extraordinariamente con este tipo de prácticas". Por ello sugiere adoptar medidas como "la autorregulación o la reflexión legislativa", que podrían servir para "compaginar tanto la publicidad de las causas con el equilibrio de los objetivos propios del proceso".

Así mismo, durante su conferencia "Proceso Penal, Policía Judicial y Ministerio Fiscal", en relación con el proyecto de reforma del código procesal penal, ha abogado por una mayor independencia policial del Ministerio del Interior en las investigaciones que dependan del Ministerio Fiscal:

"A partir de la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal el impulso de las investigaciones delictivas tiene que estar en manos del fiscal. El papel de la Policía será ayudarle y por tanto, hay que cuestionarse su sujeción al Ministerio del Interior. Yo no voy a aceptar una ley que no lleve anexa la creación de unidades de Policía Judicial dependientes del Ministerio Fiscal. Esto depende de una decisión política, pero somos conscientes de que no habrá credibilidad real si no se establece una cápsula aislada totalmente de la política".

También ha pedido inspectores tributarios independientes en sus actuaciones de la Agencia Tributaria. Sus reivindicaciones son significativas, ya que se producen días después de que  manifestara que en la Fiscalía General del Estado no se iba a quedar cruzado de brazos, después de los supuestos errores cometidos en el caso de la investigación fiscal a la Infanta Cristina. Errores, que, como se recordará, provocaron la dimisión de Beatriz Viana, directora general de la Agencia Tributaria.

Sara Olivo
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