Sr. Director:
Los bloques de hormigón colocados en la bahía de Algeciras por orden de las autoridades de Gibraltar, debería haber movilizado ya a las siempre activas asociaciones de ecologistas, en protesta por el daño medioambiental provocado.

Pero ya vemos que, en esta ocasión, los ecologistas brillan por su ausencia como también calla este detalle, en una inaceptable connivencia con el gobernador gibraltareño el Gobierno británico, tan preocupado por las retenciones en la frontera dispuestas por el Gobierno español.

Más lamentable aún resulta la aparente indiferencia de la Comunidad Europea, mucho más preocupada en rebajar el sueldo de los trabajadores españoles que en velar por la lucha contra el contrabando de tabaco y contra los paraísos fiscales que atentan directamente contra la economía española.

JD Mez Madrid