• Norteamericanos y mexicanos analizan la posibilidad de una opa sobre Telefónica, con futuro reparto de activos.
  • ¿Una operación posible Más que improbable. El Gobierno español defenderá el carácter estratégico de la operadora para la sociedad de la información en España.
  • Además, Alierta lleva adelante una estrategia de apalancamiento sostenible, lo que encarece cualquier asalto a Telefónica.
  • ¿Quién hizo de aprendiz de brujo a favor de ATT El español, expresidente del Gobierno, José María Aznar.

ATT y América Móvil, norteamericanos y mexicanos, Randall Stephenson (en la imagen) y Carlos Slim, hablaron y hablan de una opa sobre la española Telefónica. Lo curioso es que, como ya adelantara Hispanidad, uno de los muñidores del asalto conjunto contra la operadora española que preside César Alierta, fue un español, el expresidente del Gobierno José María Aznar.

El Gobierno español dejó claro a ATT que Telefónica es una empresa estratégica para el desarrollo de la sociedad de la información en España, por lo que la operación en cualquiera de su forma, ha quedado arramblada. En cualquier caso, la batalla por KPN y ePlus ha provocado que las espadas sigan en alto y que ATT siga pensando en Telefónica como su principal objetivo en Europa.

Y por si no había quedado claro, el ministro de Industria, José Manuel Soria, no sólo ha apoyado la operación de compra de ePlus por parte de Telefónica, sino que además recuerda que todo Gobierno posee instrumentos para defenderse de la deslocalización de sus empresas estratégicas.

Pero es que además, César Alierta lleva una política de apalancamiento elevado. Si es cierto que lo ha contenido, pero sin renunciar al crecimiento, por ejemplo, a hacerse con ePlus y con ninguna, caso de perder posiciones ni en Hispanoamérica ni en los mercados clave de Europa. A saber: Alemania, Reino Unido, Italia y Francia. No se cita este último porque nadie ha descubierto cómo entrar en Francia: tres grandes operadores, los tres franceses, públicos o parapúblicos.

Por tanto, Alierta no sólo cuenta con el respaldo del Gobierno sino con el de la elevada deuda de la operadora para resistir cualquier ataque. Pero el peligro sigue latente. Para Telefónica y para el conjunto de toda la gran empresa española.

Eulogio López

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