• Alemania nunca tuvo déficit de tarifa porque el coste de las energías ecológicas se cargó, desde el primer día, contra el usuario.
  • Además, esa subida de la luz se puede vender como la liberalización del sector.
  • La misma política que se está haciendo con el butano.
  • Y es que las cuentas no salen: con un déficit de tarifa que puede terminar 2013 por encima de los 30.000 millones de euros no se puede aumentar sin límite la presión fiscal.
  • Aunque todavía queda margen para nuevas tasas a las convencionales.

Decíamos este jueves que la reforma energética que prepara el Gobierno afectará más a las convencionales que a las renovables. Y así será, porque todavía queda margen para imponer nuevas tasas a las convencionales. Pero esto se quedará aun muy lejos de solucionar el problema del déficit de tarifa.

Por eso, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria (en la imagen) plantea la solución alemana, esto es, que el déficit de tarifa lo pague el consumidor. Alemania nunca ha tenido este problema -déficit de tarifa- porque el coste de las energías verdes se cargó desde el primer día contra los usuarios. Dicho de otro modo, el recibo de la luz subió como la espuma. Todo lo contrario a lo sucedido en nuestro país.

Pero no se preocupen, porque desde el Gobierno se venderá la idea como la liberalización del sector. No es cierto. Para entendernos. Lo que va a hacer Soria es lo mismo que está haciendo con el butano: permitir a las compañías que suban el precio de la bombona poco a poco, sin pasarse de unos topes legales marcados por el Ejecutivo. Así, el pasado 13 de mayo la bombona volvió a subir otro 2,15% y alcanzó el tope legal de 17,5 euros. Sólo dos meses antes había subido un 5%.

La historia es la siguiente: las compañías del sector se plantearon abandonar el negocio porque perdían dinero con los precios congelados. El problema del butano es que el déficit que se generaba lo asumían directamente esas empresas, y no el Estado, como ocurre con el eléctrico.

Y es que las cuentas no salen. Sólo para este año, la previsión de los costes por primas del régimen especial es de 8.913 millones de euros. Para que se hagan una idea, en 2012, las subvenciones totales ascendieron a 11.359 millones de euros. De esos, las renovables recibieron 8.586 millones, las primas a las extrapeninsulares alcanzaron los 1.622 millones y el carbón nacional recibió 479 millones. Completan el listado las ayudas a la interrumpibilidad (470 millones de euros) y el bono social (202 millones).

Así las cosas, el déficit de tarifa acumulado a lo largo de la historia asciende ya a 30.000 millones de euros a los que hay que sumar los costes financieros, que no son pocos. Y, claro, para paliar esta situación no se puede subir la presión fiscal ilimitadamente. Eso sí, todavía hay margen -aunque pequeño- para establecer nuevas tasas a las energías convencionales.

Pablo Ferrer

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