Rajoy le ha arrebatado la política informativa del Gobierno pero ella, y su Rasputina, María González Picó, son el rayo que no cesa.

La inmensa mayoría de los ministros están contra la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría (en la imagen junto a Rajoy), pero ella, lejos de desmoronarse, aupada por el lobby de los abogados del Estado, se ha empeñado en ser la primera mujer presidenta del Gobierno.

Penúltimo episodio de esta lucha por el poder. Diario ABC. Ya hemos dicho que Picó es amiga de Luis Enríquez, el ceo de Vocento. Con Rajoy en la ONU, la vicepresidenta visita al Rey enfermo en el Hospital Quirón de Madrid. ABC titula, a doble página: "La vicepresidenta despacha con el Rey". Por si alguien pensaba que era una invención, la interesada se encarga  de remachar el asunto: "Hemos aprovechado para trabajar".

Pues mire usted, despachar con el jefe de Estado es prerrogativa, o trabajo duro, no lo tengo claro, del presidente del Gobierno. Usted no fue a la Quirón a despachar con el Rey sino a visitar al rey enfermo, toda una obra de misericordia, ciertamente, pero no más.

Ocurre que la prensa escrita, en estado de consunción progresiva, se ha convertido en un producto endógeno: sólo la leen políticos y periodistas. Vamos, que se leen a sí mismos. El resto de la información del planeta circula por Internet, para los listos, y por TV, para los aborregados.

Total, que en cuanto sus compañeros de Gabinete leyeron la doble de ABC se reinició la ceremonia de cabreado con Soraya. Y ojo, porque esta chica ha mosqueado ya a su jefe de filas y no tiene apoyo alguno, todo lo contrario, desafecto, en el partido.

"Hemos aprovechado para trabajar". Le encanta este verbo a la vice: trabajar. Siempre está trabajando. La número dos del Gobierno es la reina de la retórica. Por tanto, no dice nada, hay que interpretarla. Bueno, dice que el Gobierno lo hace muy bien sobre todo porque ella lo coordina. Cospedal le llama la ratita presumida.

Ojo, estamos ante una lucha de poder, no ante una confrontación ideológica. El PP es un partido progre de derechas y en esto poco se diferencian Rajoy de Soraya o de cualquier otro cargo pepero embebecida con su nuevo Dios: el poder, que deforma tanto a hombres como a mujeres. Verbigracia: el derecho a la vida o a la libertad religiosa les importa tan poco a Rajoy como a Soraya. Bueno, a Rajoy incluso un poco más que a Soraya, por ejemplo fue ganada por Juan Luis Cebrián con su invitación a Bilderberg. Le cautivó el universo del Nuevo Orden mundial (NOM) anticristiano. A Cospedal, sin embargo, no. Son dos maneras de ser… o dos maneras de ser abogados del Estado.

Eulogio López

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