• El metropolita Hilarión agradece al Papa 'sus esfuerzos' para proteger a los cristianos en Siria.
  • Tercer ataque contra una iglesia católica en un mes y medio en Argentina.
En Siria, disparos de mortero dañaron la escuela primaria cristiana de S. Juan Damasceno, en el distrito de Al-Qassaa, en Damasco, provocando la muerte de 5 niños e hiriendo a otros 27.

Otro cohete cayó en un autobús escolar en Bab Touma, un suburbio de Damasco predominantemente cristiano, hiriendo a 5 estudiantes. En la misma zona, un proyectil de mortero golpeó la iglesia de la Santa Cruz, que ya había sido alcanzado en días anteriores y otro disparo ha dañado la iglesia de San Cirilo. Otras tres personas murieron por un proyectil, siempre en el centro de la capital, publica Fides.

En los últimos días, un misil también había golpeado la Nunciatura Apostólica, mientras que el domingo, 10 de noviembre, un proyectil de mortero, golpeo un coche en la calle, matando a un hombre cristiano con sus cuatro hijos.

La situación, pues, que viven los cristianos en la guerra de Siria es sumamente complicada, pues son blanco de los ataques de los fundamentalistas yihadistas. Por eso, el metropolita Hilarión de Volokolamsk (en la imagen), presidente del Departamento para las Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú, en una audiencia celebrada en la Casa Santa Marta, agradeció al Papa Francisco  "sus esfuerzos" para proteger a los cristianos sirios y denunciar sus sufrimientos, informa Zenit.

En la reunión, que se celebró "en un ambiente de comprensión mutua", se abordaron diferentes aspectos sobre las relaciones entre ortodoxos y católicos, informa la Web oficial del Departamento de Relaciones Exteriores de la Iglesia ortodoxa rusa.

Uno de los principales temas tratados en el encuentro fue la situación actual de la población cristiana en Medio Oriente. En este sentido, Hilarión de Volokolamsk informó al pontífice sobre su reciente viaje al Líbano y le transmitió la preocupación de los cristianos por su futuro en esta región.

Ante la dramática situación que viven estas comunidades, el papa Francisco y el metropolita Hilarión destacaron la necesidad de "acciones consolidadas" de ambas Iglesias para la protección de los cristianos.

Mientras, al otro lado del mundo, en Argentina, la parroquia San Antonio de Padua, en la diócesis de Cruz del Eje, sufrió este fin de semana una profanación al robarse el Santísimo, dos copones con las hostias consagradas y una custodia con la sagrada forma, además de ocasionar destrozos, romper una imagen de Cristo antiquísima e intentar incendiar un confesionario, publica Aciprensa.

El hecho se constituye en el tercero de estas características a un templo católico y el quinto a lugares de culto cristianos en el último mes y medio. El sacerdote explicó que no es el primer episodio al recordar que meses atrás desconocidos también quemaron la puerta del templo y banderas, prendieron fuego en la sacristía y defecaron en el altar. Por esto harán un momento de oración de desagravio en comunidad y se celebrará una misa de reparación.

José Ángel Gutiérrez
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