Los políticos españoles son muy divertidos. Mismamente, en la mañana del jueves el Parlamento catalán aprobaba pedir al Parlamento español que le permita organizar un referéndum independentista. Es decir, una votación intensa, con ruptura del PSC incluida... para una petición cuya respuesta ya se conoce: No. Esto confirma que los nacionalistas catalanes no quien la independencia de España: lo que quieren es que se la nieguen para poder seguir protestando.  

Canarias siente "desafección al Estado", le dice Paulino Rivero a SM el Rey. Cuando los políticos se vuelven horteras recurren al eufemismo, y entonces es cuando para decir que no quieren arrimar el hombro -aunque sí recibir fondos de otras regiones-, o sencillamente que alguien les cae gordo, hablan de 'desafección'. ¡Joe con el problema!  Y lo dicen los nacionalistas canarios, a los que nacionalistas catalanes, al igual que con los andaluces y extremeños, acusan de robarles y de vivir a sus expensas.

Lo digo para que no pensemos que existe un frente nacionalista u otro centralista. No, los jacobinos de UPyD, centralistas en grado sumo, más que el PP, tampoco son la solución. Porque Rosa Díez es más españolista que española. Insisto. La esencia de España y de la Hispanidad -es decir, Hispanoamérica y Filipinas- es el cristianismo, y el jacobinismo de UPyD es visceralmente anticristiano.

Dicho de otra forma: UPyD, aunque no lo crean muchos de sus votantes, no supone un contrapeso contra fuerzas centrifugas. Es sólo un incordio para todos en beneficio de la carrera política de Rosa Díez, una mujer que no tiene talla de estadista pero sí de política tocanarices. Destruir se le da bien, construir algo peor. Buena prueba de ello es que es el partido que más ha judicializado la vida pública.

Y en Euskadi lo mismo. Los nacionalistas vascos no soportan que los catalanes les hayan quitado el protagonismo, y entonces han decidido imitarles... a lo euskaldún. Reunión de etarras para reivindicar su lucha por Euskadi. Yo no me arrepiento de nada, que son las seis palabas que han hundido a la civilización occidental.

Otros dos factores de unidad, centrípetos, están tocados. Hablo del ejército y la Monarquía. La milicia se pretende convertir en empresa de armamento mientras de la Casa Real mejor no hablar: se ha convertido en el tiro al blanco nacional, en la excusa para roerse el hígado y en la espita por la que salen los gases tóxicos.

Pero dejen ustedes esas fruslerías políticas y céntrense en lo más importante que está pasando en España: el boulevard del barrio de Gamonal, en Burgos. Esta es buenísima. Obras para embellecer una calle, con capacidad para paseantes y ciclistas y un aparcamiento. Ahí fue Troya. Enfrentamientos policiales y, ojo, enfrentamientos con la policía en 50 puntos del país. Sí, por las obras de una calle en Burgos. Es más, he escuchado a uno de los revoltosos asegurando que cuando el alcalde pare las obras ellos le dirán en qué debe emplear el dinero para crear empleo. La verdad es que si para crear empleo bastara sólo dinero, le pediríamos al señor Mario Draghi que le diera a la máquina de hacer billetes y solucionábamos el paro en un santiamén. Es el problema de confundir dinero, un temido de cambio, con riqueza, es decir, con patrimonio, y de confundir finanzas con economía. Eso, antes, era lo propio de la derecha, ahora lo es de la izquierda.

Es igual: 50 altercados en solidaridad con los de la calle del barrio de Gamonal, en Burgos, que no les gustan las obras del alcalde. Eso da muestra de que una España invertebrada y enajenada, se ha convertido en un terruño tribal, donde impera la ley del más fuerte y donde el violento siempre gana. Y claro, los airados -antes les llamaban indignados- han generado profesionales de la violencia. Por cierto, me gustaría saber, en cuanto profesionales, ¿quién les paga, aunque los majaderos que comienzan a vociferar en cuanto oyen cualquier reclamación son muy capaces de trabajar por amor al arte. Y todo esto por las puñeteras obras en una puñetera calle. Alguien se ha vuelto loco en Iberia. Quizás, todos.

Insisto, el peligro no es de secesión, que no se va a dar sino de pura y dura guerra civil. Al parecer nadie quiere ser español y, encima, el nivel de violencia no ha dejado de aumentar. ¿Puede estallar en España una Guerra Civil Pues por el camino que vamos, lo lógico es que no estallara. Es el síndrome Gamonal.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com