Desde que dije que Vox, el partido capitaneado por Alejo Vidal-Quadras y otros notables, era abortista, me han llovido correos y cartas asegurando que miento. Más tarde, he insistido en lo mismo: los nombres de González Quirós, Ignacio Camuñas, Ortega Lara, Santiago Abascal, Iván Espinosa de los Monteros merecen crédito, pero no crédito provida.

Porque los hechos son tercos y a ellos me remito. Lunes 22 de abril, en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid (ICADE, para entendernos), se celebra un debate entre esos partidos 'frikis' que tanto molestan a don Mariano Rajoy. Ante una audiencia de estudiantes universitarios, comparecen Ciudadanos, representado por Juan Carlos Girauta, Impulso Social, representado por el cabeza de lista a las europeas, Rafael López Diéguez y José Luis González Quirós, por Vox. No acudió, a pesar de haberse comprometido a ello, el televisivo Pablo Iglesias, de Podemos. Al parecer, le gustan más las tertulias en La Sexta, donde José Manuel Lara le acoge con entusiasmo.

Un estudiante pregunta al catedrático José Luis González Quirós, por la postura sobre el aborto de su partido. Y entonces el catedrático se nos lanza en plancha: sí Vox defiende la vida –como el PP, que también se autotitula Provida- pero decidirá su postura en el congreso fundacional de otoño. Cosa curiosa, esto de presentarse a unas elecciones y no proponer nada en un punto clave del debate político... hasta nuestro Congreso.

No obstante, Quirós se lanza en plancha; sí estamos por la vida pero no queremos penalizar el aborto. Es decir, que está en la ley de Felipe González de 1985, muy parecida al proyecto de ley del ministro pepero Gallardón. Es decir, una contradicción flagrante: defiendo la vida del inocente e indefenso pero no castigo a quien se carga esa vida. Genial, oiga. El negocio de las clínicas aborteras está a salvo: todos sus propietarios podrán votar a Vox sin la menor reserva.

En plata, aunque Vidal-Quadras asegure defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural, Vox es un partido abortista. Y, como cristiano y como provida no puedo votarle.

No sólo eso. Quirós también habló de legalizar –perdón, regular- las uniones homosexuales. Es decir, no son partidarios del matrimonio homosexual pero sí de legalizar las uniones homosexuales. Esto es como lo de erotismo y pornografía: muchos todavía no hemos encontrado la frontera, aunque seguro que existe.

Aprecio a Quirós y me duele decir esto, pero la verdad es más importante que Quirós. En materia de principios fundamentales, entreabrir la puerta y abrirla de par en par es una cuestión de tiempo Y en cualquier caso, no se puede entreabrir la puerta sin vulnerar el derecho. Lo dicho: Vox es abortista. Y, además, me temo que será homosexualista.

E insisto: como cristiano y provida sólo podré votar, el 25 de mayo, a las dos opciones que defienden la vida sin ambages: la izquierdista SAIN y el derechista Impulso Social. Mi conciencia no me permite otra cosa.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com