Girona se fusiona con tres cajas privadas para pedirle dinero al FROB y despedir trabajadores. Mientras, Narcís Serra asegura al PSC que no dimitirá. Es el fin del socialismo de Pedralbes, que coincidirá con la anunciada marcha de Jordi Mercader de Agbar, cuando finalicen las conversaciones con los franceses de Suez

Lo anunció Hispanidad, en exclusiva, hace ya un mes: Girona se descolgaba del proyecto de caja de ahorros pública de Cataluña y se unía a Tarrasa, Sabadell y Manlleu, con Manel Serra (el socialista de Caixa Girona) como gran jefe. En la noche el lunes 6 lo confirmaba el Consejo de Administración de Caixa Girona.  

El primer proyecto del presidente de la Generalitat, José Montilla, consistía en que todas las cajas de ahorros catalanas siguieran siendo catalanas. Para forzar a las privadas, el jefe del PSC ordenó una fusión entre las tres entidades de fundación pública: Catalunya, Girona y Tarragona. De inmediato, el ex vicepresidente del Gobierno con Felipe González y actual presidente de Caixa Catalunya exigió presidir la resultante. Se le concedió que mantendría dicha Presidencia durante dos años, pero Serra quería más: el hombre del socialismo exquisito, el de Pedralbes, no aceptaba que el nuevo PSC, dirigido por Montilla, le imponga límites.

Visto lo cual, Montilla cambió el terció: Caixa Girona, dirigida por el socialista Manel Serra, capitanearía la fusión ya iniciada con Sabadell, Manlleu y Tarrasa (bueno Terrassa). El hombre del PSC para las cajas de ahorros ya no sería el Serra Narcís, sino el Serra Manel. Ahora Caixa Catalunya se queda sola y no olvidamos que La Caixa y Caja Madrid ya quisieron repartirse los despojos.

Es el fin del socialismo de Pedralbes, porque la soledad de Narcís Serra -a quien, por cierto, su director general, Adolf Todó, está realizando un gran trabajo de saneamiento- culminará con otro destacado empresario del PSC que sabe qué cubiertos emplear con cada plato: Jordi Mercader, presidente de AGBAR. Sí, se han reanudado las conversaciones con Suez bajo el principal ya expresado en Hispanidad: Marcha definitiva de los franceses de Gas Natural y buen precio por AGBAR, con ruptura final de la instrumental HISUSA. Es cierto que las conversaciones no marchan por el mejor camino, pero...

Vamos con la fusión. Mandará Manel Serra, pero todo se ha cocinado de forma muy improvisada. En primer lugar porque tres de las cuatro entidades son de origen privado y la cuarta, la que mandará, pública. Más: no se sabe hasta cuándo y dónde se mantendrán las actuales marcas y la obra benéfico-social, esencia de las cajas, permanecerá independiente.

En otras palabras, la fusión se ha apresurado por los preciados motivos políticos y porque se trata de tener una excusa para reducir plantilla (600 trabajadores) y pedirle dinero al FROB, es decir, al Banco de España, quien, con tal de reducir plantillas y conseguir alguna fusión, no le quepa duda: se lo otorgará con mucho gusto.

Eulogio López

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