"¿Qué debemos hacer con el alcohol". Es el eslogan de una de las últimas campañas de publicidad de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD).

Se pretende sensibilizar a la sociedad sobre el consumo del alcohol y que provoca muchos más problemas que todas las drogas ilegales juntas. Las bebidas espirituosas son las más consumidas entre la población comprendida entre los 15 a 64 años con un derroche, en el último año, del 78,7%. Se trata de la primera campaña que la FAD dedica a la prevención del consumo de las bebidas etílicas.

Por otra parte, las campañas publicitarias, que se están emitiendo en Estados Unidos, utilizan la culpabilidad para advertir sobre los problemas del abuso del alcohol. Estas acciones pueden tener el efecto contrario, estimulando a la bebida en exceso. Así lo indican los resultados de una nueva investigación efectuada en la Universidad de Indiana. El estudio han mostrado que los anuncios analizados, en lugar de alcanzar el efecto deseado, activan un mecanismo innato para sobrellevar tensiones, que lleva a los consumidores a distanciarse de las graves secuelas que conlleva el abuso de las bebidas alcohólicas.

Las campañas aconsejando una bebida responsable han sido una tarea clave desde diversas instituciones. Sin embargo, el consumo excesivo de bebidas alcohólicas sigue siendo un grave problema que está provocando la muerte de muchas personas; sólo en Estados Unidos, la cifra anual llega a unos 79.000 consumidores.
"Esos anuncios pueden acabar haciendo más daño que bien, debido a que tienen el potencial de estimular más el comportamiento del que se trata prevenir", advierte Adam Duhachek, profesor de marketing de la Facultad de negocios Kelley de la Universidad de Indiana, coautor de la indagación.

El estudio de Duhachek explora las campañas publicitarias contra el alcohol por los resultados adversos de su consumo excesivo. Estos mensajes son muy difíciles de procesar por los que ya experimentan estas emociones, por ejemplo, quienes ya cometieron infracciones vinculadas al alcohol.

Los consumidores asumen que esos aspectos negativos los sufrirán "otras personas". El resultado es que incurren aún más en su consumo irresponsable de las bebidas alcohólicas.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad restringirá la publicidad orientada a impulsar el consumo de alcohol entre adolescentes. "Las enfermedades no transmisibles son la principal causa de muerte en el mundo", declaró Douglas Bettcher, uno de los responsables de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la presentación del último informe sobre la mortandad en el mundo.

Según el documento, estas enfermedades causan 36 millones de muertes al año, o sea, el 63% del total de muertes en todo el mundo. Los principales factores que favorecen estas defunciones son el alcohol, la falta de ejercicio, la mala alimentación y el tabaco, dijo Bettcher. Las muertes están vinculadas, en principio, a los países desarrollados, sin embargo están aumentando en los países indigentes.

Clemente Ferrer
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