• El PIB creció un 0,1% durante el tercer trimestre de este año, tras más de dos años en negativo.
  • En términos interanuales, el PIB se situó en el -1,1%, un avance respecto al -1,6% del segundo trimestre.
  • La tasa de variación del PIB de la zona euro también aumentó del -0,6% al -0,4%.
  • La demanda nacional también avanzó por primera vez de forma positiva un 0,3%, algo que no sucedía desde finales de 2010.
  • La tasa de paro de octubre se situó en el 26,7%, más del doble que la de la UE-27 (12,1%).

Parece ser que el mensaje optimista que muchos han entonado y el cual apuntaba la salida de la economía española de la recesión es cierto. Así lo constatan los datos recogidos en el Boletín Económico correspondiente al mes de diciembre, que el Banco de España ha publicado este viernes. Esta institución que preside Luis María Linde (en la imagen) no lanza las campanas al vuelo y hace gala de cierta prudencia, pues señala que "la información disponible, aunque es todavía muy parcial" apunta a una "prolongación de la trayectoria de mejora de la actividad" durante el último tramo de 2013. Habrá que esperar al mes que viene para comprobar si esto se produce finalmente así.

Este informe señala que el Producto Interior Bruto (PIB) creció un 0,1% durante el tercer trimestre de este año, tras nueve trimestres consecutivos de descensos, es decir, tras más de dos años en negativo. Este crecimiento, aunque moderado, pero crecimiento al fin y al cabo, y por tanto, un dato positivo, se debe fundamentalmente al repunte del consumo de los hogares.

La demanda nacional también avanzó de forma positiva un 0,3%, pasando del -3,8% en el segundo trimestre al -2,5% de julio a septiembre, un progreso que no sucedía desde el último trimestre del año 2010. Esto es debido a los incrementos del consumo privado (0,4%), del consumo público (0,1%) y de la inversión en bienes de equipo (0,1%). El Boletín Económico de diciembre también señala que entre los meses de julio y septiembre la caída de la construcción ha sido moderada (-1%) y que las exportaciones e importaciones de bienes y servicios no han crecido tanto como en el trimestre anterior (2,2% y 2,8%, respectivamente).

En términos interanuales, la tasa de variación del PIB se situó en el -1,1%, lo que supone un avance respecto a la tasa del segundo trimestre, que fue del -1,6%. La tasa de variación del PIB de la zona euro también aumentó del -0,6% al -0,4% en el tercer trimestre. Mientras que el ritmo del descenso del empleo se ha ralentizado, llegando hasta el -3,2%, y provocando a su vez la desaceleración del crecimiento de la productividad aparente del trabajo, hasta el 2,1%. 

El Banco de España señala, en relación al consumo privado, que la confianza de los consumidores se mantuvo estable en noviembre, mientras que la de los comerciantes minoristas ha crecido un poco. Por otra parte, en noviembre cayeron las matriculaciones de vehículos particulares un 1,5% en comparación con el mes anterior y las ventas domésticas de las grandes empresas descendieron en octubre, respecto a septiembre.  

La institución apunta que la inversión empresarial ha seguido mejorando, a pesar de que se ha ralentizado el crecimiento de las matriculaciones de los vehículos de carga hasta el 1,1% y de la caída de la producción industrial de bienes de equipo un 0,2% intermensual. En cuanto al mercado laboral, continúa "la mejoría observada en meses anteriores". La afiliación media a la Seguridad Social, corregida de efectos estacionales y de calendario, se mantuvo estable en noviembre en términos intermensuales, registrando la primera tasa no negativa en seis años.

Con estos datos se puede afirmar que estamos en el buen camino y, aunque apuntan que hemos salido de la crisis, aún nos queda mucho por andar para que nuestra economía sea otra vez fuerte. Y también mucho por hacer para lograr que se cree más empleo y disminuya la tasa de paro, pues la correspondiente a octubre se situó en el 26,7%, más del doble que la de la UE-27 (12,1%). Una tasa que está muy lejos de la de otros países europeos, como: Alemania (5,2%), Francia (10,9%) o Italia (12,5%). Así que, a pesar de los buenos datos y de la mejora de la actividad económica, hay pocas cosas que celebrar y hay que seguir trabajando para que nuestra economía vuelva a parecerse a la que había antes de la crisis.

Cristina Martín

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