Sr. Director:
Habría hecho bien ZP si se hubiera llevado en sus vacaciones la última encíclica del Papa.

Entre otras muchas cosas, Benedicto XVI afirma, en la reciente encíclica Caridad en la Verdad, que no pueden reducirse los derechos de los trabajadores y la redistribución del rédito del trabajo porque así no se consolida un desarrollo duradero, al tiempo que pone en tela de juicio las medidas que sólo miran al corto plazo por las graves consecuencias que conllevan para las personas.

Rodríguez Zapatero debería considerar también que lo que el Papa escribe, inspirado por el don de la sabiduría, sobre el respeto al derecho a la vida: sin este principio los pueblos quedan desprovistos del principal motor del desarrollo, el amor incondicional a la vida, que es el único que puede sostener la esperanza.

Aunque esto no lo entienda Zapatero, bien podría hacer el esfuerzo de acercarse al menos a esa sabiduría del Papa, que es una luz para cualquier gobernante.

José Morales Martín

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