• Es la condición para renegociar la deuda de casi 3.000 millones de euros que tiene el presidente de PRISA.
  • Y eso que la operadora podría rebajar el precio.
  • El presidente de Telefónica de España, Gilpérez, es quien más presiona en pro de la operación para poder ofrecer su triplete-fusión: Internet, móvil y TV.
  • Pero Alierta no tiene prisa.
  • Tanto Santander como Caixabank prefieren no entrar en el accionariado del grupo editorial, entrada prevista para junio de 2014. 
  • Juan Luis Cebrián, contestado por los periodistas de PRISA por todo lo que ha ganado, busca una salida digna (es decir, con mucho dinero) del Grupo PRISA.
  • Por ejemplo, busca que repunten sus devaluadas acciones de PRISA.

La PRISA que preside Juan Luis Cebrián (en la imagen) está quebrada. Ahora mismo, para lograr sobrevivir tiene que superar dos frentes: renegociar con el grupo de bancos acreedores, liderados por Santander y Caixabank la deuda de 3.000 millones de euros y, al tiempo, conseguir vender lo más vendible que tiene: la plataforma de TV de pago Sogecable.

Y claro, lo uno va unido a lo otro. Santander y Caixabank presionan para que acepte la última oferta de Telefónica: 800 millones de euros por el 56% de Sogecable (el 44% se lo reparten por partes iguales Telefónica y Tele 5). Con ese dinero en caja se renegocia la deuda global mucho mejor.

Además, los bancos quieren evitar convertirse en accionistas de PRISA -no hace muy financiero- y en junio de 2014 vencen los bonos convertibles que, de no pagarse, supondrían la capitalización de la deuda.

Abril Martorell, Ceo de PRISA, pide 1.000 millones de euros por ese 56% pero César Alierta no está dispuesto a comprar caro, como compró el 22%. Además, hay que aclarar qué derechos, sobre todo de retrasmisión de fútbol, tiene PRISA.

Eso sí, Cebrián cuenta con Luis Miguel Gilpérez, presidente de Telefónica de España, empeñado en comprar Sogecable para poder ofrecer al triplete-fusión a sus clientes: fijo-internet, móvil y televisión en el mismo paquete. Algo que ahora mismo sólo puede ofrecer ONO, al menos con una oferta generalista.     

Incluso si PRISA no atiende a la última oferta, se podría rebajar el precio que dicho sea de paso, no está mal, sobre todo porque la plataforma continúa perdiendo abonados.

De puertas adentro, Juan Luis Cebrián busca una salida digna de PRISA. Es decir, una salida con dinero. Sus acciones de la empresa se han devaluado y se está valorando una de sus unidades, Sogecable, en 1.500 millones de euros, cuando toda PRISA vale en bolsa 283 millones de euros.

En cualquier caso, la redacción de El País, la SER y Sogecable, braman contra Juan Luis Cebrián, que ha reducido el tamaño de la empresa a la mínima expresión, con despidos masivos, mientras él se embolsó 13 millones de euros en 2011.

Y también necesita que se revalúen sus acciones de PRISA para poder jubilarse con un capitalito, como todo progresista que se precie.

Eulogio López

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