Al final, la reunión ha terminado en los habituales equívocos

La reunión entre vicepresidenta y  ministro ha sido forzada por la política de Moncloa. El otro ministro clave, Sebastián, está desaparecido, al igual que De la Vega

Elena Salgado ha dicho que no habrá subida de impuestos, como anunció su hoy compañero de mesa, pero sí "ajustes". Se ampliará la obra pública (en 500 millones de euros) pero no afectará al déficit, dado que saldrá del menor dinero pagado por las emisiones de deuda (curioso, dado que el coste de la deuda ha ido subiendo hasta hace un mes).

Salgado, se había quejado al presidente Zapatero sobre el protagonismo de José Blanco, ministro de Fomento, en teoría a sus órdenes dentro del equipo económico. No está bien que sea el titular de Obras Públicas quien anuncie una subida de impuestos y no quien figura al frente de la Vicepresidencia económica.

La verdad es que no le han hecho mucho caso. De hecho, la reunión entre ambos púgiles viene inducida desde Moncloa que, a su vez, había anulado la reunión anunciada con los constructores. No sólo eso: fue Pepiño quien anunció las obras públicas que se iban a recuperar desde el recorte previamente anunciado. El protagonismo de Pepiño molesta, y mucho, a Lady Palpatine.

Por cierto, que el otro ministro clave del equipo económico, Miguel Sebastián, el del Superministerio, está desaparecido del guirigay gubernamental, al igual que la antes omnipresente vicepresidenta primera, Teresa Fernández de la Vega.

Miriam Prat

Miriam@hispanidad.com