Sr. Director:

Es loable querer hacer de los alumnos buenos ciudadanos. Pero he revisado el programa oficial de la Educación para la Ciudadanía y no he visto que se trate para nada de la formación de la voluntad.

Tampoco parece que sea este un objetivo prioritario de muchos padres. Y es una lástima, porque es necesaria para auto controlarse con el fin de evitar el alcoholismo, la drogadicción, la violencia y las demás lacras sociales. También lo es para triunfar en los estudios, formar personas libres con auténtico carácter, y llegar a ser buenas personas.

¿Y cómo se educa la voluntad? Fomentando hábitos de orden disciplina, y constancia. Y en casa, cuando son pequeños, no consintiendo caprichos, no proporcionando ayudas innecesarias ni resolviéndoles los problemas que se les vayan presentando, sino facilitándoles los medios para que los resuelvan por ellos mismos. Y sobre todo sabiendo decirles que no.

Si no se hace de pequeños será imposible lograrlo cuando ya son mayorcitos.

José Luis Jiménez Villanueva

jljvillanueva@hotmail.com