• El beneficio neto cae un 17,4% por los conflictos internacionales, la caída de los mercados europeos y la regulación que afecta a su participación eléctrica.
  • A pesar de anunciar que no tiene problemas de liquidez, la petrolera ha hecho dos emisiones de bonos este año de unos 1.000 millones de euros cada una.
  • Y mientras, Brufau sigue adelante con su demanda ante el CIADI por la expropiación de YPF y pide 15.000 millones de euros.
  • La petrolera encuentra consuelo en su posicionamiento tecnológico y en algunas explotaciones descubiertas recientemente.

Si dura ha sido la corrección de resultados en las dos eléctricas más importantes de nuestro mercado, más aún parece que va a ser las de las petroleras metidas a multi energéticas con sus participaciones en el sector eléctrico, y es que cuando llueve en las dos vertientes, los torrentes se multiplican de forma exponencial.

Por lo que nos ha mostrado este jueves Repsol en su presentación de resultados, los daños colaterales de los conflictos internacionales en zonas de producción petrolífera como Libia, donde ha tenido que suspender su producción temporalmente, de la situación económica de sus principales mercados europeos, en los que como en España, las ventas al por menor en las estaciones de servicio se han visto reducidas en un 6% y, como guinda, la situación 'regulatoria' que afecta a su participación eléctrica, han llevado a una bajada en un 17,4% en su resultado neto a 30 de septiembre, 1.410 millones de euros frente a los 1.706 millones de 2012.

No se acaban aún los problemas que padece Repsol, pues parece que su conflicto con Argentina por la expropiación de YPF, si bien parece que empieza a moverse, no lo es  en la senda que el Consejo de Administración de la petrolera desea. El Gobierno Argentino ha hecho durante el mes de junio una oferta de una indemnización de 5.000 millones de dólares en participaciones en dos explotaciones petrolíferas, que ha sido rechazada por considerarla insuficiente para compensar la pérdida estimada.

Por cierto, para los que hablaban de negociación con el Gobierno de CFK, Antonio Brufau (en la imagen) sigue adelante con su demanda ante el CIADI: pide 15.000 millones por YPF, según publica este jueves El Economista.

Mientras tanto, Repsol, a pesar de anunciar que la sociedad no tiene problemas de liquidez, en este año ha colocado dos emisiones de bonos. La primera en el mes de mayo de 1.200 millones de euros con vencimiento a 7 años al 99,41% y cupón del 2,65% y la otra, más reciente, de 1.000 millones de euros, vencimiento a 8 años al 99,74% y cupón del 3,625%.

Igualmente, ha continuado con su política de 'desinversión' en GNL con un acuerdo con la multinacional Shell firmado en febrero en el que esta última adquirirá activos por valor de 6.653 millones de dólares. En esta línea se ha inscrito la reciente venta por 135 millones de euros del 25% de su participación en Bahía de Vizcaya Electricidad a BP.

Haciendo hucha, pues las cifras de endeudamiento, a pesar que no se explique en el folleto de presentación de forma más clara, han aumentado en estos últimos meses. En concreto, los pasivos financieros han experimentado un incremento de 1.833 millones de euros, pasando de 17.257 millones en septiembre de 2012 a 19.090 millones de euros en 2013, de los que 1.585 millones lo son a largo plazo. También las deudas de proveedores han subido en 636 millones de euros. "Y los argentinos sin pagar la expropiación".

Dentro de los hechos destacables, resalta la venta de una parte de la autocartera de la sociedad, en concreto 1.036 millones de euros -que supone un 5% del capital de la sociedad- a la inversora de Singapur Temasek y el canje de preferentes por obligaciones a 10 años al 3,5% de interés.

Después de este panorama, Repsol encuentra consuelo en su posicionamiento tecnológico que, como viene anunciando, le da margen para la reducción en el refino de 2 euros por barril y en algunas explotaciones recientes en las que ha depositado grandes esperanzas de negocio.

Rodrigo de Silos

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