• En Repsol no se fiaban de los mexicanos a pesar de la mejora de relaciones con el nuevo Gobierno Peña Nieto. Ahora, ha llegado el momento del todo o nada: o modelo YPF o modelo Petrobrás.
  • El presidente de Repsol apuesta por Singapur, pero éstos quieren presencia en el Consejo.
  • Resultados según lo previsto, pero con el interrogante de los atípicos.
  • Y no, no hay acuerdo con La Casa Rosada sobre YPF.

No es que Pemex quiera vender su participación en Repsol, es que Repsol quiere que la venda. Con el Gobierno Peña Nieto las relaciones han mejorado pero lo cierto es que el presidente de Repsol Antonio Brufau (en la imagen) ya no se fía de los mexicanos tras la fallida alianza con Sacyr.

Concretemos: es cierto que la petrolera estatal mexicana está en proceso reconversor y que está dispuesta a enajenar activos, pero también lo es que la idea de una alianza con Repsol, no con uno de sus socios, no es vista con malos ojos. Además, vender su participación en la compañía española no les va a solucionar su actual falta de liquidez. Se quejaban los mexicanos de que Repsol hacía oídos sordos de sus ofertas de inversión conjunta tnato en México como en otras latitudes. Es cierto que los sucesors de Suárez Coppel -el del pacto con Sacyr- han acudido al último Consejo de Repsol y se han abierto vías de inversión conjunta pero no serán para mañana. 

De hecho, la entrada del fondo soberano singapurense Temasek debería haber ido destinada al proyecto de salida de Pemex pero era más urgente colocar la autocartera. En cualquier caso, ahora estamos ante la disyuntiva del todo o nada: o ruptura con Pemex, con la venta del paquete adicional que aduqieira Suáez Coppel o colaboración entre ambas compañías en campos como el del shale gas y shale petróleo, refino y petroquímica y exploración fuera de México. O todo o nada. O modelo YPF o modelo Petrobrás. O enemigos irreconciliables o amigos para siempre.

Y ojo, porque, Temasek, a pesar de ser fondo soberano, exige entrar en el Consejo de Administración y, dadas las distintas sensibilidades presentes en el Consejo de Adminsitración de Repsol, cualquier movimiento de vocales puede resultar turbador. No obstante, Brufau ha optado por Singapur y con Pemex todas las opciones están abiertas.

Resultados del primer trimestre, según lo previsto. Bien recibidos por un mercado que aún espera que se compute la venta de la División de GNL y al que le agrada que Repsol se haya quedado sin autocartera.

Los ingresos, en línea con el año anterior aunque, como recuerda la petrolera, resulta que no acogen, por vez primera, la aportación de la argentina YPF. No, no parece que se vaya a llegar a acuerdo alguno con la Casa Rosada sobre la YPF embargada. A lo largo del año se computarán las ventas de GNL, aún inconclusa y ahora corre prisa la puesta en marcha de nuevas instalaciones para mejorar la producción. Hoy, en el mundo petrolero, tanto extraes, tanto vales.

Miriam Prat

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