• La actividad en generación, clientes y gas compensan la fuerte caída de las renovables.
  • Esto, unido a los saneamientos no recurrentes realizados un año antes, hace que el EBIT se dispare un 123%.
  • Y el EBITDA mantiene un crecimiento del 1,4% desde enero, a  pesar de que en Brasil ha caído un más que llamativo 61%.
  • Lo más positivo, la mejora de la fortaleza financiera. La compañía reduce su deuda un 2,2%, hasta los 26.253 millones de euros, y el apalancamiento, que pasa del 44% al 42,2%.
  • Sánchez Galán admite que están analizando la posible venta de su red de distribución en España.
  • Y pide al Gobierno que aclare de una vez lo que piensa hacer con los incentivos por mantener disponibles las centrales térmicas.

El sector eléctrico está revuelto y el mercado lo sabe. Tan sólo así se puede explicar que una difícil noticia sobre la caída del resultado de los nueve primeros meses del 19,5% -publicado por Iberdrola este miércoles- suponga una escasa caída del 0,76% de la cotización de sus acciones en el momento de escribir estas líneas. La insistente sospecha sobre las tarifas eléctricas, la duda sobre el adecuado funcionamiento del mercado o el pertinaz problema del déficit de tarifa ha supuesto la creación de un entorno operativo complejo, con una importante inestabilidad normativa. Y todo esto dentro de un contexto macroeconómico en leve mejoría, pero aún sin concretar en un aumento de la demanda eléctrica y de gas de la zona euro y del ámbito de actividad de la compañía, probablemente derivado de la confirmada ruptura entre el consumo de energía y el desarrollo de la actividad económica.

Los efectos de las modificaciones normativas y fiscales en nuestro país, con especial incidencia dentro del ámbito de las renovables, o la caída de la tarifa fiscal en Reino Unido justifica la variación del resultado del grupo. La compañía que preside Ignacio Sánchez Galán (en la imagen) confirma una leve mejoría de la producción registrada en el periodo, del 2,5%, el mix de la producción empleado y el comportamiento de determinados sectores a nivel internacional, datos que compensan la evolución local de sus negocios. Todo ello debe verse fortalecido por la situación actual de los tipos de cambio y la evolución del euro respecto a otras divisas.

En base a lo anterior, y en relación a su cuenta de pérdidas y ganancias, el beneficio neto recurrente se redujo un 6,9% hasta una cifra nada desdeñable de 1.592 millones de euros, pero con una reducción de los ingresos del 3,1% y una leve mejora del margen bruto de actividad del 0,5%. Todo ello consecuencia de una reducción de los costes de aprovisionamiento imputados. Ello deriva en  una mejora del 1,4% del resultado bruto de explotación, a partir de un progreso del mercado liberalizado. En este sentido -los mercados regulados representan un 69% de dicho resultado-, la Generación, Clientes y Gas mejoran en un 26,4% su comportamiento, que se acompaña de una importante caída del 20,1% del sector de renovables.

Consecuencia de ello el EBIT crece un 123%, cifra especialmente importante consecuencia de los saneamientos no recurrentes realizados en el ejercicio 2013. Finalmente el EBITDA acumulado experimenta una mejora sostenida a lo largo del ejercicio en comparación con el ejercicio anterior, evolucionando desde una caída del 0,3% al 1,4%, pero con datos segmentados a nivel internacional dispares. Por ejemplo el EBITDA en Brasil experimenta una importante caída del 61% por menor compensación de un mayor impacto de la sequía respecto al ejercicio anterior, además de una devaluación del Real del 12,3%.

Los datos anteriores deben enmarcarse en las estimaciones realizadas por la entidad para el último trimestre en base a la contribución positiva de todos los negocios. En el área de Redes se espera un incremento tarifario del 38% en Elektro o las negociaciones en Brasil para registro de activos regulatorios, una normalización progresiva de condiciones de producción y del mercado de gas en el área de Generación y Comercialización y un aumento de la potencia en operación en Renovables.

Por lo que respecta al balance de situación se produce una mejora de la fortaleza financiera, con una reducción del 2,2% de la deuda neta, hasta un cifra de 26.253 millones, 24.673 sin déficit de tarifa, con una caída del apalancamiento financiero hasta el 42,2% desde el 44,0% correspondiente al mismo periodo del ejercicio anterior. La entidad estima la posibilidad de venta del déficit de tarifa antes de fin de año, lo que permitirá alcanzar de manera suficiente su objetivo de deuda neta para el ejercicio 2014.

No obstante estas cifras complejas y el entorno convulso, Iberdrola espera una evolución positiva del resultado con la esperanza de alcanzar las previsiones de su resultado bruto hasta los 6.600 millones, en línea con el plan de negocio del periodo 2014–2016. Estas cifras alegrarán especialmente a los accionistas bajo la política de mantener su remuneración, con una rentabilidad por dividendo superior al 5% con la cotización del mercado actual como objetivo.

Durante la presentación de estos resultados, Sánchez Galán ha admitido que están analizando la posible venta de su red de distribución en España. "Seguimos analizando las oportunidades para rotar y gestionar nuestros activos. Cuando tengamos algún dato concreto, les daremos la información correspondiente", ha señalado.

Además, ha aprovechado para pedir al Gobierno que aclare su postura sobre el pago por capacidad, es decir, sobre los incentivos por mantener disponibles las centrales térmicas para cuando lo requiera el sistema. Según el presidente de Iberdrola, estos pagos ya son una tendencia europea ya que garantizan el suministro y evitan apagones en momentos de picos de demanda.

Rodrigo de Silos

rodrigode@hispanidad.com