• Poca liquidez para tanto compromiso financiero: entre septiembre y diciembre vencen 1.753 millones de euros y 4.267 millones para 2017.
  • Y ojo, porque de los 9.554 millones de euros que considera como líquidos, sólo 2.397 millones son de saldos en caja. El resto, líneas de crédito de disposición inmediata.
  • La eléctrica gana un 6,7% menos hasta septiembre y confirma la tendencia negativa del sector.
  • La reforma Soria le ha costado 868 millones de euros. Es, por tanto, la que más ha sufrido las medidas del Gobierno.
  • Y es que el negocio en España y Portugal aún representa el 66,8% del total.
  • Paradójicamente, el negocio en Hispanoamérica ha crecido un 31% gracias, sobre todo, a medidas regulatorias en Argentina.

Hace unos días Iberdrola abría en su presentación de cuentas una "caja de truenos" con una seria corrección de resultados que justificaba por el lastre que supone la entrada en vigor de las medidas regulatorias y fiscales que las administraciones europeas y por ende las españolas, están aplicando al sector eléctrico, en lo referente a las tarifas y a la drástica reducción de los beneficios fiscales de algunas energías como las "renovables".

Este miércoles, Endesa, en su presentación, está confirmando con su bajada en los beneficios del 6,7% que efectivamente ésta parece ser la  tendencia dentro del sector. 1.551 millones de euros ha sido el resultado neto, que en 2012 fue de 1.662 millones. La sociedad cifra el impacto de las medidas fiscales y regulatorias en 868 millones de euros. Este impacto negativo ha castigado el negocio en España y Portugal -ha descendido un 18%- que aporta al resultado consolidado el 66,8% del total y el resto, 515 millones de euros, el resultado del negocio en Hispanoamérica, que se ha visto incrementado en un 31%, de forma paradójica gracias a ingresos por la aplicación de medidas regulatorias, en especial en Argentina.

Antes de seguir con un punto especialmente delicado en las cuentas de Endesa, debería hacer una reflexión sobre la tremenda "ratonera" en la que se encuentra el sector energético y más en concreto el eléctrico. Hasta hace prácticamente unos años el sector, debido a su carácter estratégico, había ido compensando los costes de inversiones en nuevas fuentes de producción, la intervención gubernativa en las tarifas, y los altos costes de amortización de cada vez más complicadas tecnologías, con los ingresos de unos beneficios fiscales y regulatorios, que probablemente habían estructurado este sector en una dinámica de "aguantar el tirón" con unos resultados positivos importantes, pero quizás con unos modelos de negocio muy débiles y poco flexibles para afrontar cambios en sus flujos económicos.

Estos cambios, desde hace unos años, están llegando y estos tremendos gigantes se están tambaleando, en especial en sus cuentas de resultados que no encuentran los ingresos de explotación necesarios  y, lo más preocupante, la forma de rebajar las deudas del sector.

Como ejemplo, Endesa ha presentado una cifra de deuda financiera total de 9.519 millones de euros, que pese a ser inferior a la del pasado ejercicio, es realmente una cifra respetable con respecto a su activo, más cuando 8.242 millones de euros lo son a más de 1 año, con unos vencimientos entre septiembre y diciembre de 1.753 millones y para el año 2017, 4.267 millones de euros, lo que le va a obligar a una generación importante de liquidez  en cuatro años o, lo más probable, a renegociar deuda financiera para seguir "viviendo" ya que de los 9.554 millones que considera como líquido, solamente 2.397 millones son de saldos en caja. El resto, 7.157 millones de euros, son líneas de crédito de disposición inmediata.  

Esperemos que estas grandes estructuras sean capaces de encontrar rápidamente fórmulas para superar estos déficits que se están produciendo en los últimos ejercicios, que deben empezar, seguramente, por el renacimiento en los sectores demandantes de energía y que, como aparece en los comentarios de la eléctrica que preside Borja Prado (en la imagen), no sea la "pertinaz sequia" y las medidas del Gobierno una forma fácil de justificar una situación con problemas más profundos.

Rodrigo de Silos

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