• Concede a la compañía norteamericana lo que el Gobierno argentino negó a Repsol.
  • Esto es: ganancias de por vida por el 50% de la producción a cambio de que invirtiera 1.200 millones de dólares en Vaca Muerta.
  • El presidente de la compañía argentina se ha llevado a seis medios de comunicación españoles a Vaca Muerta para asegurarles que habrá solución con Repsol este año.

Nuevo episodio del caso YPF que pone entre las cuerdas a Miguel Galuccio (en la imagen). The New York Times publicó, el pasado martes, un artículo en el que aseguraba que existe una cláusula secreta entre YPF y la norteamericana Chevron para la explotación de Vaca Muerta.

El acuerdo, que no ha sido desmentido por YPF que se ha limitado a afirmar que no existen cláusulas secretas, permite a Chevron recibir ganancias de por vida por el 50% de la producción de los pozos iniciales aunque se retire de la zona 18 meses después de invertir.

A cambio, la multinacional norteamericana se compromete a invertir 1.200 millones de dólares en el yacimiento. En pocas palabras: YPF concede a Chevron más, incluso, de lo que en su día le negó el Gobierno argentino a Respol.

Acuciado por la situación, Galuccio se ha llevado a seis medios de comunicación españoles a Vaca Muerta para contarles la situación con Repsol y asegurarles que antes de fin de año habrá una solución con la petrolera. Por cierto, a la prensa argentina no le ha sentado nada bien que no la hayan convocado.

En cualquier caso, Galuccio ha admitido que el acuerdo con la empresa española está prácticamente bloqueado y que la única salida sería la judicial. Según Galuccio, el proceso legal terminará antes de 2014. Pero se refiere al proceso abierto en Argentina, es decir, a la fijación del precio de las acciones que fueron expropiadas y que el Tribunal de Tasación revelará antes de fin de año y que rondaría los 1.150 millones de euros. Una cifra demasiado alejada de los 10.500 millones que reclama Repsol.

Miriam Prat

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