El grupo Petersen aumentará su participación hasta el 25% del capital, se buscarán nuevos socios y se intentará la salida a Bolsa 

No habrá venta a los chinos. Los Kirchner venden la argentinización de YPF.
Lo asegura Sebastián Eskenazi, consejero delegado de YPF, Eskenazi junior, tras su controvertido viaje a España, donde se entrevistaron con Antonio Brufau, presidente de Repsol y los dos máximos accionistas de la compañía, Luis del Rivero e Isidro Fainé. Pero lo más importante, lo filtra la Casa Rosada, con el habitual procedimiento Kirchner: llamar a periodistas de toda confianza a una sesión off the record para lanzar consignas a los cuatro vientos. La consigna ahora se llama re-argentinización de la petrolera YPF.

Esto no significa, como ha dejado claro el propio Eskenazi, que se prescinda de los españoles. No, lo que significa es que la petrolera con sede en Madrid irá cediendo la gestión de YPF de forma paulatina -o no tan paulatina- a los Eskenazi, que estos aumentarán su participación hasta el 25% -se supone que en las bonancibles condiciones con las que se hizo con el 15%-. Además, se buscarán otros socios locales argentinos (en plata, que se entiendan bien con los Kirchner) y, si el mercado lo permite, se saldrá a Bolsa, aunque la Bolsa de Buenos Aires no da para mucho, la verdad. O sea, la re-estatización, re-nacionalización o re-argentinización de Argentina, que es lo que vende la Casa Rosada, por más de que el 51% del capital siga controlado por Repsol.

Así, la iniciativa primera de Brufau de vender a Petrochina el 85% del capital de YPF queda en nada. Sencillamente, los Kirchner no dan la autorización, y, según la ley Argentina debe darla. Que la opción china quede anulada no agrada ni a Sacyr ni a La Caixa, los dos principales accionistas de la petrolera. La cesión de la gestión, mucho menos.

Eulogio López

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