• La reforma energética estará lista en junio.
  • Y ojo, porque Juan Verde, el talibán ecológico, puede ser el nuevo embajador de EEUU en España.
  • Prepárense para nuevas subidas de la luz, como ya ha sucedido con el butano.
  • Sin duda, el gran pagano serán los consumidores.
  • El déficit de tarifa de este año será de 9.300 millones de euros, lo que demuestra el fracaso de la última reforma energético-fiscal de Soria.

La próxima reforma energética -y esperemos que última- que llevará al Consejo de Ministros el titular del ramo, José Manuel Soria (en la imagen) antes de junio, va a perjudicar a las energías convencionales más que a las verdes. Ya lo insinuó el director de desarrollo corporativo y relaciones con inversores de Acciona el pasado día 13 de mayo. El ministro Soria no se atreve a una nueva vuelta de tuerca a las renovables, que ya han emprendido acciones legales contra las reformas del sector que ha aprobado el Ejecutivo.

En esta batalla no están inmersas únicamente empresas, asociaciones energéticas y administraciones regionales. También hay fondos de inversión, fundamentalmente norteamericanos, que se lanzaron a invertir en el sector al calor de unas suculentas primas con aval del Estado.

Hasta el día de hoy, el mayor defensor de esos fondos en nuestro país ha sido Alan Solomont, el embajador de EEUU en España. Pero su periodo al frente de la embajada finalizará más pronto que tarde. Sin embargo, los fondos norteamericanos pueden estar tranquilos. El sucesor de Solomont podría ser el talibán ecológico, Juan Verde, asesor y hombre de la máxima confianza de Obama.

Como ya hemos explicado en alguna ocasión, las energías renovables no reciben subvenciones en EEUU, pero sí gozan de importantes desgravaciones fiscales. Desgravaciones que, en último término, no evitan que si la tecnología no da los resultados esperados, la empresa pueda quebrar.

Por eso, tanto Juan Verde como a las empresas del sector, les viene bien que exista un lugar como España en el que las renovables pueden beneficiarse de subvenciones que permitan el desarrollo de esas tecnologías. Claro que pagada por los contribuyentes.

Este jueves, el ministro Soria ha afirmado que la reforma afectará "a la parte regulada de transporte, distribución, sistemas extra-peninsulares y régimen especial", pero también contará con medidas "que incluyen a la parte de producción y de generación".

El objetivo es que haya una distribución equilibrada de los costes, es decir, una distribución entre consumidores, el Estado y las empresas eléctricas, y dentro de éstas, entre las del régimen especial y el ordinario.

En resumen, que al final los grandes paganos serán los consumidores. Por eso, prepárense para nuevas subidas de la luz, como ya ha ocurrido con el butano.

En cualquier caso, el objetivo de la reforma será, aparte de encauzarlo, evitar que se siga generando. En este sentido, el fracaso de las anteriores medidas energético-fiscales del Ejecutivo han sido un rotundo fracaso. Y si no, miren: el déficit de tarifa de este año será de 9.300 millones de euros, y el acumulado superará los 30.000 millones. Otro rescate financiero.

Pablo Ferrer

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