• Desde el Ejecutivo tratan de convencer al presidente del club blanco de que no se puede fichar a un jugador por 100 millones de euros.
  • Al menos, con una España sumida en una crisis severa y permanente.
  • Y Ronaldo también protesta: ofrece resultados pero no le suben el sueldo.
  • Pero Pérez ha ordenado que se castigue a Casillas por su comportamiento con Mouriño. Y el portero está pensando en marcharse.
  • Si algo teme Florentino es que el banquillo le eche de nuevo.
  • Hasta la UEFA se cabrea con Pérez… aunque eso no debería preocupar a nadie.

La orden de que Casillas sea relegado al banquillo es de Florentino Pérez (en la imagen junto a Rajoy). No soporta el presidente del Real Madrid y de ACS que Casillas forzara la marcha de Mouriño y, sobre todo, no admite que el banquillo del equipo vuelva a echarle… una vez más. Y Casillas está dispuesto marcharse, por ejemplo, al francés PSG o al Arsenal.

Pero el banquillo del Real Madrid no sólo anda revuelto por Casillas, sino, aún por el fichaje estratosférico (100 millones de euros) del galés Gareth Bale. Cristiano Ronaldo está cabreado: ha demostrado ser un fichaje seguro (hortera, pero rinde) y le niegan una subida de sueldo cuando el club está dispuesto a pagar 100 millones de euros por un jugador que es más promesa que realidad.

Los jugadores incluso hablan de que las giras veraniegas del club (ayer China, hoy Estados Unidos) coinciden con la firma de nuevos contratos de ACS en esos países, es decir, el segundo cargo de Florentino Pérez.

Y hasta el impresentable Michel Platini se ha quejado de los métodos de Florentino, quien pacta en secreto con un jugador y luego este se rebela contra el club en el que presta sus servicios. Ayer Figo, hoy Bale.

Lo de Platini tiene poca importancia, porque es un tipo que odia todo lo que proceda  y venga de España. Por eso ha facilitado la entrada en las competiciones UEFA a la poderosa selección gibraltareña de fútbol.

Pero no. El problema más grave de Florentino es ahora mismo con el propio Gobierno Rajoy. La verdad, no queda bien que se gaste 100 millones de euros en un jugador cuando el Ejecutivo prepara nuevos recortes -sobre todo en pensiones- a un país que sufre una crisis severa y prolongada, que amenaza con ser permanente. Y el enfado del Ejecutivo sí que resulta grave.

Además, Florentino ha perdió su principal enlace con el Ejecutivo, el titular de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, desprestigiado en el Gobierno y con un pie fuera del mismo.

Eulogio López

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