• Solo tienen que estar empadronados para recibir esta subvención.
  • Los niños tienen derecho a recibirla hasta los 18 años.
  • Pero se puede alargar hasta los 21 para los hijos de los desempleados y hasta los 25 si los niños van a la universidad o hacen formación profesional.
  • En algunos lugares se dan también subvenciones para el pago de la guardería.

Nuestro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (a la derecha de la imagen junto a Merkel), podría aprender de su homóloga, la canciller de Alemania, Angela Merkel, pues todos los niños que viven en ese país reciben una ayuda de 184 euros al mes. Eso, señor Rajoy, sí es ayudar a las familias y fomentar la natalidad, debería usted aprender y tomar ejemplo de lo que hace su amiga Merkel.

Pero el líder del Partido Popular (PP) opta por lo contrario, pues en España no existe ningún tipo de ayuda mensual de esta clase. Aquí, el Gobierno lleva a cabo otra serie de medidas. Reforma la ley del aborto, que mantiene el coladero del peligro para la salud psíquica de la madre. Y además no fomenta para nada la natalidad, a pesar de que sabe que la población española se está envejeciendo y eso tiene consecuencias importantes, por lo que no puede ni debe dejar que esto pase desapercibido, sino que tiene que actuar.

A esto se unen muchas de las medidas que ha tomado para intentar que el barco de España no se hunda en el mar de la recesión económica, pero que han hecho que la calidad de vida de los ciudadanos se vea bastante afectada. Si es cierto que ya se ve la luz al final del túnel como dicen, deberían empezar a mejorar las cosas.

Pero hablemos de esta ayuda que los niños reciben en Alemania solo por el hecho de vivir y estar empadronados en este país europeo. En concreto perciben la cantidad de 184 euros al mes hasta que cumplen los 18 años y además se prolonga hasta los 21 años en el caso de ser hijos de desempleados. Pero si los niños van a la universidad o cursan formación profesional, dicha subvención se alarga hasta los 25 años. Algo que esta muy, pero que muy bien, teniendo en cuenta que en España no hay nada que se le parezca.

Según nos refieren unos amigos españoles que viven en Alemania, no tardaron demasiado en empezar a recibir esta prestación. Empadronaron a su hija en el mes de junio, presentaron los papeles al mes siguiente y en septiembre comenzaron a recibir la ayuda. Además les mandaron una carta indicándoles que recibirían con carácter retroactivo la subvención correspondiente a los meses de julio y agosto, cuando su solicitud se estaba tramitando. E incluso en la carta les pedían disculpas por no poder pagarles desde el momento en que nació su hija (en el mes de abril), puesto que la habían empadronado en junio. Ahora, nos comentan que el proceso tarda un poco más, quizá por el gran número de solicitudes que reciben o debido a que algunas de ellas no están bien hechas. Estas ayudas alemanas son incompatibles con las de otros países, algo que es totalmente comprensible, o recibes la de tu país de origen (si la hay, algo de lo que carecemos los españoles) o la de Alemania.

El proceso para empezar a recibir esta solicitud es bastante sencillo, basta con entrar en esta página oficial, desde la que se gestiona y se rellena el formulario online de esta ayuda a los niños, que se denomina kindergeld. Tras haber cumplimentado los datos se imprime y en el documento se indica adónde debe enviarse y qué documentos adjuntar (certificado de nacimiento del niño y copia del documento de empadronamiento).

Merkel sí que fomenta la natalidad y ayuda a las familias que viven en el país que dirige. Además de estas ayudas a los niños, existen otras muchas ayudas, por ejemplo, referidas al pago de guardería. Estos amigos que hemos mencionado nos comentan que ellos solo pagan el 20% del recibo de la guardería, el 80% restante lo abonan entre la República Federal de Alemania (es decir, Merkel) y el Estado federal de Baviera, al que pertenece la ciudad en la que residen.

Pero nos consta que no son las únicas ayudas que reciben los niños en Alemania y seguiremos informándoles al respecto. Además también se dan en otros países europeos. Sin duda, lo que nos queda claro es que Rajoy debería tomar buena nota de lo que hace la canciller Merkel y no solo en materia de ayudas a los niños y con ello a las familias y a la natalidad, sino también respecto al salario mínimo, por ejemplo, en vez de optar por congelarlo. Seguro que las cosas nos irían mejor.

Cristina Martín

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