En la COPE, el líder del PP, Mariano Rajoy, decía sobre el anuncio de ayer del Presidente de comenzar el diálogo con ETA, que hizo una serie de declaraciones ambiguas, y ha reiterado su posición: En el 99, cuando hubo una tregua, hablamos con ETA de la disolución de ETA. Con ETA sólo se puede hablar de eso, es de lo único que cabe hablar porque en caso contrario, el terrorismo sería una forma de hacer política y estos 30 años no sirvieron para nada. El PP se opone a esto y utilizará todos los instrumentos que permite la legislación para evitar esta tropelía. El Gobierno de España no puede liquidar la legalidad vigente. Lo que queremos es que se disuelva ETA, que recupere la gente su libertad y que se aplique la ley, y el estado no puede dar nada a cambio. Aquí no se premia a quien no la cumple y luego se pone a cumplirla.

 

Rajoy ha insistido en que ayer el PP fijó su posición: Lo único que sabemos es que el Gobierno va a hablar con ETA y en cuanto haga algo indigno, tomaremos decisiones. Vamos a ver de qué habla con ETA, y si llega a algún acuerdo, aunque algunas de las cosas de ayer me sonaron mal: por ejemplo, la vinculación de la política con el fin de ETA.

 

Todo apunta a que el diálogo data de mucho tiempo atrás, pero tampoco lo puede afirmar porque no lo sé, ni nadie lo ha dicho. Perpignan es una conversación entre ETA y Carod y que dio lugar a una tregua de ETA en Cataluña y probablemente a un compromiso con el mundo de ETA-Batasuna, ha explicado el líder del PP.