Nuestra Lady Palpatine, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha defendido los Presupuestos Generales del Estado para 2011 con el curioso matiz de que no descarta nuevos ajustes.

Curioso, porque unos presupuestos -y el prefijo pre así lo explica- no se hacen para ser modificados: se trata de unas previsiones que se pretenden aguanten hasta el 31 de diciembre de 2011.

Con ello, el Ejecutivo Zapatero muestra su actual cara: dar palos de ciego. La impresión es que esos PGE no se lo cree ni el propio Gobierno. A mí me parece poco serio, un síntoma de frivolidad, que es la idea que me ronda la cabeza cada vez que oigo hablar al señor Zapatero.

Eulogio López

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