Sr. Director:
Desde la pasada legislatura, con el PSOE en el poder, la falta de criterio en materia de organización territorial del Estado empieza a pasar factura a todos los españoles.

¿No les parece que no es aceptable que un gobernante ponga en primer plano sus intereses oportunistas cuando están en juego competencias estatales y principios básicos para vertebrar la convivencia en todo el territorio nacional?

Es lo que ha pasado con la financiación y está pasando con el castellano en Cataluña. El castellano es una lengua de dimensión universal, en plena expansión internacional, cuya convivencia natural con el catalán responde a la realidad histórica y sociológica. Personalmente considero que es muy grave que en una materia tan relevante el Gobierno de España haga dejación de su responsabilidad por razones de oportunidad política o de necesidad de apoyos.

La presión que desde algunos ministerios se está haciendo a los miembros del Tribunal Constitucional lo corrobora.

Suso do Madrid

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