• Aerolíneas Argentinas (ARSA) fue el comienzo de la caída del grupo Marsans.
  • Es la primera condena en firme para el expresidente de Viajes Marsans.
  • La misma suerte ha corrido el exconsejero delegado de Air Comet y expresidente de ARSA, Antonio Mata.
  • También estaba imputado Gonzalo Pascual, socio de Díaz Ferrán en Marsans, que falleció en junio de 2012.
  • La SEPI regaló ARSA a Marsans en 2001 y les concedió 758 millones de dólares para reflotar la empresa.
  • No lo hicieron y el Gobierno argentino expropió la aerolínea en 2008.
  • Sin embargo, después de todo lo ocurrido con esos fondos públicos, a Díaz Ferrán le han condenado por no pagar a Hacienda.
  • El expresidente de la CEOE está en prisión preventiva desde hace un año.

La historia del caso Aerolíneas es larga y compleja. Larga porque comenzó hace más de diez años, cuando en octubre de 2001 la SEPI se la regaló a los dos expropietarios de Marsans, Gerardo Díaz Ferrán (en la imagen) y Gonzalo Pascual. Y es una historia compleja porque está repleta de vericuetos que darían para varios tomos.

Sea como fuere, la historia reciente de Aerolíneas Argentinas (ARSA) se puede resumir en varios hitos. El primero, ya mencionado, fue el regalo de la SEPI a los dos socios de Marsans. Efectivamente, estamos hablando del año 2001, con Aznar como presidente del Reino de España.

Pero es que, además de regalársela, la SEPI, entonces bajo la batuta de Ignacio Ruiz Jarabo y con Juan Gurbino como director general, les dio 758 millones de dólares para pagar pasivos (300 millones) y para reflotar la compañía.

Sin embargo, en lugar de emplear el dinero para sanear las cuentas y pagar a los proveedores, Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual decidieron capitalizar deuda. Es decir, no pagaron a los deudores y no reflotaron la empresa. Más tarde, la propia SEPI fue imputada en el caso. Pero esa es otra historia.

Así llegamos al segundo hito: la expropiación de la compañía en 2008 por parte del Gobierno argentino que no estaba dispuesto a que desapareciera la aerolínea de bandera. Evidentemente, la gestión de Díaz Ferrán y de Gonzalo Pascual quedó muy entredicho y la Fiscalía comenzó a sospechar que también hubo desvío de fondos públicos.

Pero miren por dónde, no les cogen por esto, sino porque no pagaron a Hacienda cuando se hicieron con ARSA a través de Air Comet y de Viajes Marsans. La pena impuesta este martes por el juez de lo Penal de la AN, José María Vázquez Honrubia, asciende a dos años y dos meses de prisión y al pago de una multa de 99,04 millones de euros por impago del Impuesto de Sociedades de 2001.

La misma pena ha recaído sobre Antonio Mata, exconsejero delegado de Air Comet y expresidente de ARSA. El tercer imputado, Gonzalo Pascual, exsocio de Díaz Ferrán en Marsans, falleció en junio de 2012.

En todo este asunto hay una cosa clara: la caída de Marsans comenzó con la operación de ARSA. Operación que hemos seguido muy de cerca desde Hispanidad durante todo este tiempo, a pesar de las dificultades del caso.

Pablo Ferrer

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