Sr. Director: 

El Grupo Prisa se está convirtiendo en la nueva Inquisición laicista de nuestro tiempo, con su manía persecutoria a todo lo que mínimamente huela a cristiano. En la edición del jueves 25 de El País, se criticaba duramente que, en un estado aconfesional, la ceremonia de los funerales por las víctimas del 11-M fuera católico. Polanco, con su descarada adulteración desde el atentado al 14-M, ha ayudado muchísimo a la victoria de ZP. La Cadena Ser y todos los medios de Prisa son la bestia negra del PP y de la Iglesia, a la que denigra a diario desde sus medios. Toda una dictadura neototalitaria la de Polanco contra el pensamiento que está fuera del progresismo socialista.

En Andalucía, el señor Chaves ha concedido a éste grupo mediático la mayoría de las nuevas emisoras de radio. El PSOE debe mucho a Polanco, y éste a dicho partido, que encumbró su imperio con la masiva concesión de medios en la anterior etapa socialista, cuando gobernaba González. Ambos tienen mucho que agradecerse. El Partido Popular, en el asunto cultural y de mass media ha sido torpe, y así le va: sus logros acallados y ellos, difamados. No han sabido vender la burra, vamos. Pues nada, nos encaminamos hacia el pensamiento único, una forma democrática de dictadura de conciencias.

César España

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