• Se da por hecho que habrá quita pero, como mucho, del 50%.
  • El Ceo del banco afirma que la negociación se está llevando bien y que se llegará a un acuerdo antes de fin de año.
  • Mientras, el proceso de desinversiones ya ha comenzado: la compañía ha vendido su participación en la filial australiana por 30 millones de euros.
  • Y continúa en el aire el futuro de Carceller, acusado de delitos contra la Hacienda Pública y blanqueo de capitales.

Pescanova es viable y tiene futuro y el Banco Popular, una de las entidades más comprometidas en la compañía, hará "todo lo posible" y aportará "todo lo que podamos" para que eso sea así, según ha manifestado este jueves el consejero delegado del Banco Popular, Francisco Gómez Martín, durante la rueda de prensa de presentación de resultados del tercer trimestre.

Pero hay un aspecto por el que la entidad no está dispuesta a ceder: la quita del 75% de la deuda que ronda los 3.500 millones de euros y que propuso el presidente de Pescanova, Juan Manuel Urgoiti (en la imagen) nada más asumir el cargo. En efecto, el Popular, junto con el llamado G-7 -formado por NCG Banco, Sabadell, Caixabank, Bankia, Santander, BBVA y el propio Popular-, asumen que habrá una quita importante, pero, como mucho, del 50%.

"La negociación se está llevando bien y esperamos una solución para antes de fin de año", ha señalado Gómez Martín.

Mientras continúan las negociaciones, Pescanova ya ha comenzado el proceso de desinversiones. Concretamente, este jueves la compañía ha anunciado la venta del 50% de su participación en la filial australiana, Austral Fisheries, por 30 millones de euros.

Y a todo esto, continúa la incertidumbre en torno al futuro del accionista de referencia de la compañía, Demetrio Carceller Arce, acusado de trece delitos contra la Hacienda Pública y un delito de blanqueo de capitales. La Fiscalía Anticorrupción solicita para él 14 años de prisión.

Pablo Ferrer

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