Hoy es 9 de mayo, día de Europa. Y la pregunta: ¿Quién cree en el proyecto europeo Sí hay muchos que creen en el mercado común europeo pero esa es otra historia. Ningún país, ninguna nación se ha constituido sobre intereses comerciales sino sobre una identidad, ojo, apoyados en unos principios comunes.

A esos principios era a los que se refería el polaco Karol Wojtyla en Santiago de Compostela, con un famoso grito: "Europa sé tú misma". Quería decir que Europa es una creación del Cristianismo. Por eso consiguió convertirse en la mayor civilización que jamás se haya asentado sobre la tierra, en toda la historia de la humanidad.

Yo también soy europeísta, no sólo mercadocomunista. De hecho, no me gusta lo grande y creo que la globalización económica ha traído más injusticia que justicia. Ahora bien, no me importa un mercado común paneuropeo, con una moneda común -ojo, y un Tesoro común-. Eso no tiene por qué ser malo si se hace con criterios de equidad y de justicia.

Ahora bien, de poco sirve un mercado común. Insisto: Europa tiene que ser original, es decir, volver a sus orígenes, y sus orígenes son cristianos. O eso, o la vuelta atrás hacia los Estados-nación, algo menos improbable de lo que algunos piensan.

Y por cierto, la desilusión que hoy provoca Europa, donde pululan partidos políticos anti-europeos, consiste en eso: en haber expulsado a Cristo de la vida pública. A la Unión Europea leal a sus orígenes yo me apunto. A la meramente económica, sólo como último remedio y según criterios de equidad... que tampoco se cumplen.

Eulogio López

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