Sr. Director: 
Con la ley, o lo que sea de reforma del aborto, los políticos y cuántos piensan como ellos se han autodenigrado hasta un nivel que roza sino sobrepasa lo inhumano.

Sobrepasa también el nivel de la mezquindad y de la cobardía porque no lo hacen a las claras exponiendo un punto de vista que saben que es perverso pero que defienden porque es el suyo. No, eso no. Todo lo visten con un ropaje de amor y respeto a la mujer pero la convierten en la segunda víctima de su desatino después del bebé asesinado.

¿Que abortar es un derecho de la mujer? No tienen idea ni de que es la moral, ni el derecho ni para que sirven.

El Derecho está para servir al hombre, ya sea el natural implícito en su naturaleza o el positivo que no es más que las leyes que dicta el Gobierno de turno. Pero ganar unas elecciones y ser más o menos masón no da derecho a cambiar el código moral de la sociedad como al científico tampoco se lo da para a través de la ciencia manipular el código genético del ser humano para conseguir qué extraños resultados.

Ante tanta maldad y tanta ignorancia, se me han venido las palabras de Cristo en la Cruz Padre perdónalos porque no saben lo que hacen.

Ni lo saben ni lo dicen. El velo negro de su ideología (eso que hay no es partido político) ha abdicado totalmente de la ética, de la moral y del hombre y les siega para todo lo noble que tiene el ser humano, quiere transformarlo en un ser que no piense las consecuencias de sus actos y sólo se interese por el dinero, el poder y los placeres.

Esta ideología que nos invade como dice la revista Alfa y Omega pretende hacernos creer que el derecho es moralmente neutral y no esconde más que el deseo de manejar la ley para imponer sus ideas, una de ellas es quitar a la persona su condición de hombre y de mujer.

Para ellos el sexo no existe, somos el género que puede optar por ser hombre, mujer o gay porque para ellos es algo normal en la naturaleza humana, después podemos hacer la elección que queramos.

Ante tal cúmulo de mentiras hay que ser fuertes y no dejarse ni convencer ni vencer. No podemos decir lo que dice la coplilla flamenca ya no tengo más remedio que agachar la cabecita y decir que lo blanco es negro. Pues no, ni cabecita agachada ni nada que se le parezca. Hay que ir por delante de ellos. A los niños pequeños hablarles pronto de los misterios de la vida de una manera limpia, que vean lo hermosos que son la sexualidad y el amor antes que lleguen los otros con sus ideas que no quiero calificar.

A los adolescentes en vez de criticarlos tanto, darnos cuenta de que detrás de sus rebeldías y su pasar de todo hay un montón de dudas, de preguntas, y de inseguridades que nadie hace por resolverlas y contestarlas. Y hay también un mal ejemplo de los mayores que exigimos que vivan unos valores que nosotros no vivimos.

Y los mayores, como los que estamos leyendo estas líneas, pues con los pies en la tierra dándonos cuenta de lo difícil que es la situación con la honradez por bandera luchar con las armas de la paz y la razón contra estos señores equivocados.

Los que tengan fe rezar, rezar mucho para que ese velo negro que ciega a los gobernantes se rasgue y dejen entrar la luz de la verdad en sus mentes. Santa María Madre de Dios ruega por nosotros.

Piedad Sánchez de la Fuente

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