Noticias para un mundo loco. Junqueras, el hombre de ERC (en la imagen), quiere parar la economía catalana como medida de presión para el derecho a decidir. O sea, que si se cruzan de brazos siete millones de catalanes, Madrid se verá obligado a concedernos la independencia. Que se fastidie el sargento que no me como el rancho.

Más noticias de chiflados. Palabra que no había bebido. Lo vi en televisión. El escenario es el instituto Marqués -o así- de Barcelona, uno de esos antros de fecundación in vitro. Ya saben: mezclen semen y óvulo, agítese en vitrocerámica y a lo mejor sale un niño.

Pero lo bueno viene ahora: hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad: ovulación con música clásica. Las vibraciones musicales aumentan la posibilidad de que el óvulo vitropreñado llegue a buen término. Nuestro audaz reportero coloca el ipad en el congelador donde está crioconservado el embrión y la cosa funciona, vaya que sí: el engendrador engendra que no para mientras escucha a Mozart. ¿Quién mejor que Mozart El secreto estaba en el CD. Y todo esto lo explican señoras modernas disfrazadas de médicas, científicas, campeonas del sexo sin concepción y de la concepción sin sexo. Y no les da la risa.

Esta es más conocida. El artista ruso que se clava los cataplines en el suelo en la muralla del Kremlin para protestar contra no se sabe qué. La reacción popular fue considerable: las cámaras de TV lo filmaron y los internautas se solidarizaron con él: "Le ha echado huevos", fue el comentario más leído.

Luego están las francesitas que tocan el ciruelo a los francesitos en pleno centro de París por 10 euros. Pero ojo, lo hacen por una causa solidaria. Creo que era el cáncer de próstata y el sentido del tacto nunca ha entendido de lejanías. Además, esta vez no se trataba de machacarse los éstos, sólo de sobarlos.

Más noticias locas para un mundo chiflado. Los asteroides. Científicos norteamericanos se unen para combatir a los asteroides que amenazan la tierra. Advierten a los gobiernos que deben tomar medidas y ponen ejemplos reales. Por ejemplo, el piedro astral que meses atrás se precipitaba sobre Siberia, zona más bien despoblada del planeta, medía 17 metros de diámetro, algo poco preocupante en principio. Pero como el piedro venía a una velocidad que ríase usted de Sebastian Vettel, resulta que el impacto provocó 1.000 heridos.

Ahora bien, ¿cómo podrían afrontar los gobiernos al millón de asteroides, bastante más grandes que el de Siberia, que amenazan la tierra ¿Cuándo se percatará el hombre de su pequeñez De su pequeñez y de su presunción.

Eulogio López

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