• Por si le echan de El Mundo, que bien podría suceder.
  • Los italianos de Rizzoli, propietarios de UNEDISA, no están dispuestos a seguir perdiendo dinero a razón de 30 millones de euros anuales.
  • Al periodista se le ha agotado el caso Bárcenas y su valedora en Moncloa, Sáenz de Santamaría, está en entredicho en el Gobierno.

El futuro profesional de Pedro José Ramírez (en la imagen) pasa por Internet, concretamente por la creación de un medio de comunicación a imagen y semejanza del Huffington Post. Sin embargo, para ello, el periodista tendría que lograr que los italianos de Rizzoli, propietarios de UNEDISA, la editora de El Mundo, le echaran y así cobrar la indemnización correspondiente.

Lo cierto es que los italianos están más que hartos de Ramírez pero, al mismo tiempo, no se acaban de decidir a ponerle de patitas en la calle. Sencillamente, no se atreven -además de que la indemnización sería astronómica- porque vender la cabecera sin su fundador y director sería prácticamente imposible.

Pero no hacer nada tampoco es solución, sobre todo cuando las cuentas del diario no aportan más que pérdidas cada año, concretamente unos 30 millones de euros. Un dineral.

En el otro lado de la balanza está la influencia que aporta el diario, pero esto también ha caído en las últimas semanas. Para entendernos, el objetivo de Ramírez con el caso Bárcenas no era otro que el de lograr la caída del presidente del Gobierno. Pero resulta que el escándalo se desinfla por momentos y Mariano Rajoy continúa viviendo en La Moncloa.

Y eso a pesar de que Ramírez ha contado con una valedora de primera línea: la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Lo malo es que se ha puesto tanto de perfil en el caso Bárcenas -basta con releer las respuestas que ha dado a lo largo de estas semanas- que Rajoy desconfía de ella. Y Mariano no olvida.

Pablo Ferrer

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