Pedro J. Ramírez también se refería a la noticia del día: Tengo que decir que hemos publicado este editorial con enorme disgusto, decepción y preocupación. Hay veces que las cosas son muy complicadas, esta vez es sencillo. Decimos a cinco columnas que Zapatero incumple su palabra y autoriza una negociación política con Batasuna. Los lectores ya saben que hay una sentencia del Tribunal Supremo que dice que ETA es Batasuna, y que se trata de una negociación política es indudable, según López, es para ampliar el consenso político. Esto está en flagrante contradicción con lo que el presidente del gobierno nos había dicho.

 

Ramírez ha acusado al presidente de incumplir su palabra: ha roto su palabra, y ha engañado a los españoles: aquí está lo que él me dijo hace mes y medio, no había margen para la duda, cuando él dijo primero la paz, luego la política. Y añadía Ramírez: Las cosas quedan en evidencia de manera indiscutible cuando insistiendo en el método, él me dice que evidentemente no habrá diálogo con ninguna fuerza que no esté legalizada. Esta es la frontera que permite actuar dentro de la ley o hacerlo fuera de él. Si Batasuna es legalizada, habrá muchos que sentiremos un gran disgusto, si tiene el nihil obstat de la legalidad, podremos decir que son odiosos, será la mirada del carcelero, del asesino, pero estará dentro de la ley, pero es que ahora esa condición no se da. Lo que pienso es que lo que Zapatero ha anunciado es la comisión de un delito. Un delito perseguible por la Audiencia Nacional. Yo hubiera deseado poder seguir respaldando al presidente en su intento de terminar con ETA, anunciamos que en las actuales circunstancias, debemos parar ese apoyo.

 

Ha añadido Pedro J. que el presidente quiere destruir el sistema, ha cruzado el Rubicón, hay que buscar el MCM para responder a esa amenaza. Rajoy es el que tiene esa responsabilidad institucional, la situación es suficientemente grave como para que Aznar tenga algo que decir, Rato, Mayor Oreja, y después de aunar esas voluntades tendrá que desarrollar un programa de iniciativas políticas.