Insisto y persisto: si un banco o una caja de ahorros se encuentra en dificultades no hay que ayudarle con fondos públicos, sino dejarle cobrar, mientras el Estado responde de los depósitos (que no de las inversiones).

Ahora bien lo que parece un poco jetas es lanzar un pomposo FROB, o Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, que es como la zanahoria que posibilita el palo: forzar fusiones intra o inter regionales.

Ahora bien, ¿cómo soluciona una fusión la mala situación de liquidez, fondos propios o mora -o sea, de mora- de una entidad bancaria? Pues reduciendo costes, claro está. ¿Y cómo se reducen costes? Cerrando oficinas y despidiendo personal. Una fusión es el momento idóneo para despedir personal a mansalva.

Hoy nos hacemos eco del cierre de oficinas del BBVA en verano. Se cierran locales, pero no cajeros. Otra forma de avanzar en una automatización y externalización del personal de banca. Lo del FROB es algo similar: tiene por objeto cargarse a las cajas de ahorros y, de paso, reducir el personal de las cajas. Una idea que les resulta gloriosa a las cabezas de huevo del Banco de España.

Eulogio López

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