Partido amistoso entre las selecciones de Argentina e Italia, en honor del Papa Francisco, argentino de origen italiano. Leo Messi entrega una rama de olivo al Papa Francisco (ambos en la imagen).

El pontífice pidió que el fútbol siga siendo un gran deporte y no se convierta en un gran negocio. Buen aviso a los dos clubes más famosos del mundo, ambos españoles, el Madrid y el Barcelona.

Florentino Pérez se cargó el madridismo al convertir la alienación blanca en un mercado tan especulativo como el de la titulización financiera. Y le ha ido mal, porque su gran adversario, el Barça, hizo justo lo contrario: construyó un equipo de estrellas a partir de su cantera, La Masía. No a partir de un nacionalismo boinardo. Recuerden que el canterano Messi es argentino y el canterano Iniesta es de Albacete. En 5 años, el Barça se parece al antiguo Madrid y el Madrid al antiguo Barça. Y lo que es peor, con el fichaje de Neymar, ajeno a La Masía, el Barça comienza a pervertirse y a parecerse al Madrid de Florentino Pérez.

Pero el aviso de un gran hincha, como el Papa Francisco, ha quedado claro.

Eulogio López

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