No le gusta la operación acordada ni le gusta España. Los bancos acreedores exigen a PRISA 400 millones de euros antes del 30 de julio. Mientras, Cebrián huye hacia adelante: pretende comprar Le Monde

El pánico ha estallado en el grupo mediático PRISA. Los fondos estadounidenses de Liberty quieren dar marcha atrás a la operación por la que adquirían la mayoría del capital del grupo PRISA pero cediendo el poder, es decir, los derechos políticos. Una operación que el regulador bursátil español, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, sólo le habría admitido a los Polanco por ser ellos quienes son.

Fuentes de la representación española de Liberty consideran que, a pesar de las buenas condiciones, el mercado español presenta un riesgo-país muy elevado y que a medida que se conocen los pormenores de la monumental deuda del entramado PRISA, menos les gusta.

No es para menos, dado que antes de que finalice el próximo mes de julio, los Polanco deben amortizar deuda por más de 400 millones de euros.

¿Pero no habíamos quedado en que la banca le había condonado, perdón, refinanciado, la deuda hasta 2013? No, eso eran los 1.950 millones de euros de la OPA de Sogecable, ahora estamos hablando del grueso de la deuda del grupo, próxima a los 3.000 millones de euros.

Y en esas, el CEO Juan Luis Cebrián, amo y señor de PRISA, que no propietario, huye hacia adelante, ahogado por las deudas se empeña en hacerse con otro moribundo de la alcurnia: el francés Le Monde. Lo de menos es la oferta dado que lo que se compra es deuda, pero, la verdad, ha sorprendido la nueva osadía. O eso o el deseo de Berlusconi de comprar todo Digital a PRISA.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com