• En los últimos días, algunos musulmanes han abusado, burlado, golpeado y humillado públicamente a varios hombres y mujeres cristianos, agricultores o pastores.
  • Otras familias cristianas del lugar han sufrido abusos y malos tratos por parte de los terratenientes musulmanes, que son sus empleadores.
  • Un obispo pakistaní lamenta la ilegítima expropiación de una propiedad de la Iglesia.  Sin embargo, el mismo obispo calificó de gratificante que se produjeran muestras de solidaridad con las víctimas por parte de numerosos musulmanes y que se dieran ayudas espontáneas.
El libro sobre la persecución a los cristianos en Pakistán, desgraciadamente, va recopilando nuevos capítulos. Lo último -y como siempre, nos lo cuenta la agencia vaticana Fides- es que en la provincia de Punjab, los cristianos son "tratados como bestias" y se les niega la dignidad de seres humanos.

En los últimos días, algunos musulmanes locales han abusado, burlado, golpeado y humillado públicamente a varios hombres y mujeres cristianos, agricultores o pastores.

Según lo informado a la agencia Fides, lo que ha desencadenado la violencia física y psicológica, ha sido una banal intromisión sin importancia de algunas cabezas de ganado del cristiano Shoukat Masih, en las tierras de algunos musulmanes. Los animales fueron capturados y cuando los fieles fueron a reclamarlos, iniciaron a golpearlos. El 2 de junio, algunos hombres musulmanes irrumpieron en la casa de una familia cristiana, golpeando a tres mujeres Arshad Bibi, Sajida y Saruyia, despojándolas de sus ropas y obligándolas a caminar desnudas por las calles, mientras eran ridiculizadas y molestadas, bajo la mirada de todos los habitantes del pueblo, que no intervinieron.

El mismo trato humillante recibieron dos ancianos cristianos, los padres de Shoukat Masih. Al expresar su voluntad de denunciar el hecho, "algunos oficiales de policía también allanaron nuestra casa junto con los propietarios musulmanes y nos han amenazado de involucrarnos en un caso penal", dice Shoukat Masih.

Los fieles han recurrido a la ONG 'Lead', dirigida por el abogado Mushtaq Gill para pedir asistencia legal. De esta forma ha sido posible registrar una denuncia oficial ('First Information Report') sobre lo ocurrido. Otras familias cristianas del lugar han contado que han sufrido abusos y malos tratos por parte de los terratenientes musulmanes, que son sus empleadores.

Por otra parte, otro cristiano fue víctima de violentos usureros musulmanes; y otro fue secuestrado y torturado durante toda la noche: son los dos últimos "casos comunes de maltrato", señalados a la agencia Fides por los cristianos de Punjab. Ambos incidentes ocurrieron en los últimos días en Lahore, la capital de la provincia, actualmente gobernada por la 'Pakistan Muslim League-N' y dirigida por el primer ministro de la provincia Shahbaz Sharif, hermano del nuevo primer ministro paquistaní Nawaz Sharif.

Según la información de Fides, en los últimos días Aftkhar Masih, un cristiano joven barrendero de profesión, fue secuestrado a plena luz del día, mientras estaba haciendo su trabajo, por algunos musulmanes armados, y dos agentes de policía. Masih fue mantenido en confinamiento, golpeado y torturado durante un día y una noche, más tarde identificado por la policía y puesto en libertad. El joven, que ahora tiene problemas graves en los riñones por la paliza sufrida, ha tenido la fuerza de presentar una denuncia oficial por los abusos sufridos. De acuerdo con la reconstrucción de la ONG 'Lead' (Legal Evangelical Association Development), el episodio es una venganza privada por parte de algunos jóvenes musulmanes por algunas rencillas personales contra el joven.

El segundo episodio se refiere a Riaz Masih, un ciudadano cristiano de Lahore, empleado en el campo de la salud. Riaz, padre de familia con cinco hijos, en 2009 se compró una televisión y otras cosas en la tienda del musulmán Asghar Ali Rubani, por un valor de 44.000 rupias (unos 440 dólares).

A pesar de haber pagado el importe íntegro en el plazo señalado, Riaz ha sido obligado con amenazas e intimidaciones a pagar intereses que ascienden a unas 200.000 rupias (unos 2.000 dólares). La historia no ha terminado: en las últimas semanas un grupo de musulmanes irrumpieron en su casa y le golpearon a él, a su esposa y a sus hijos, exigiendo otras 400.000 rupias (unos 4.000 dólares) Riaz ha recurrido a la policía, que no ha tomado ninguna medida con respecto a los usureros. Además, el propietario de la tienda ha denunciado a Riaz por difamación y uno de sus hijos a sido incluso arrestado.

Los cristianos piden "que se castigue a los culpables y se haga justicia a una familia cristiana inocente". "No hay duda de que los cristianos son víctimas de este tipo de episodios a causa de su fe y por qué son considerados pobres, desvalidos y vulnerables a cualquier tipo de ultraje", escribe la ONG 'Lead' en una nota enviada a la agencia Fides.

Pero la cosa no se queda en maltratos y humillaciones. El Administrador Apostólico de la archidiócesis de Lahore (norte de Pakistán), el obispo Sebastian Francis Shaw, lamenta la trasmisión ilegítima de un terreno de la Iglesia a propiedad estatal, que también se ha inscrito ya en el Registro de la Propiedad. En el terreno expropiado había un centro de Cáritas, que fue derribado con maquinaria pesada y con protección policial el 9 de enero de 2012. El complejo de edificios contaba con una residencia de cuidados de día para personas de la tercera edad, una escuela de costura para muchachas, una capilla y un convento de religiosas, así como otras instituciones de la Iglesia católica. El centro era propiedad de la Iglesia desde 1887, según recogía Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN).

«El Gobierno provincial nos ha prometido en varias ocasiones que devolvería el terreno expropiado. Sin embargo, no solo no se ha cumplido esa promesa, sino que el terreno se ha trasmitido, además, en los documentos correspondientes, a la propiedad del Estado», ha referido el obispo Shaw a la fundación católica internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada. Según las informaciones dadas por el obispo, un juzgado ha resuelto que la trasmisión del terreno a la propiedad del Estado se hizo ilegítimamente.

Sin embargo, en opinión del obispo, resulta gratificante que se produjeran muestras de solidaridad con las víctimas por parte de numerosos musulmanes y que se dieran ayudas espontáneas. «En la población está extendiéndose cada vez más la conciencia de que todos somos paquistaníes. Cada vez se alzan más voces para afirmar que no se puede castigar a toda la comunidad cuando un miembro, real o supuestamente, ha cometido delito contra la ley. Esto es un buen síntoma». Representantes del Gobierno, sabios musulmanes y un imam que ocupa un puesto muy destacado visitaron además, conjuntamente, el lugar de los acontecimientos, consolaron a los afectados y expresaron su profundo pesar. Es la primera vez que esto sucede de esta forma, recalcó Mons. Shaw.

Como siempre, urgen oraciones por los cristianos perseguidos por su sola fe en Cristo.

José Ángel Gutiérrez
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