• El ratio de deuda se sitúa en 5,5 veces el Ebitda, lejos del objetivo para este año: 3 veces el Ebitda.
  • Las ventas caen un 10% por la construcción y las concesiones aunque el Ebitda aumenta un 11%.
  • Futuro negro en España: la compañía espera caídas de la actividad del 40% en los próximos trimestres.
  • Y lanzan una queja al Gobierno: el presupuesto de 2014 en obra pública "no está claro".
  • El mercado castiga los resultados: a media sesión los títulos caen más de un 5%.

Durante los nueve primeros meses del año, la deuda neta de OHL se ha situado en 5.585,9 millones de euros, esto es, 120,9 millones más que al cierre del primer semestre y 1.388,1 millones más que al cierre de diciembre de 2012.

Con todo, la deuda con recurso al accionista se ha reducido en 125,7 millones de euros en el tercer trimestre y ha alcanzado los 1.443,7 millones de euros. Sin embargo, el ratio de deuda está muy por encima de lo previsto para todo el conjunto del año. Concretamente, se ha situado en 5,5 veces el Ebitda, mientras que el objetivo para 2013 es de 3 veces el Ebitda.

Además, el beneficio neto ha disminuido un 19,8%, hasta los 148,3 millones de euros. Por su parte, las ventas han caído un 10,1% debido, fundamentalmente, a la menor actividad de concesiones -que se reduce un 25%- y de la construcción, que cae un 4,4% arrastrada por la mala situación en nuestro país (-39%), que no se ha podido compensar por el crecimiento en el exterior ( 9%).

Pero no todo es negativo en el grupo que preside Juan Miguel Villar Mir (en la imagen). El Ebitda aumentó un 11% hasta los 718,3 millones de euros y el Ebit registrado fue un 13,8% superior al de un año antes, hasta llegar a los 590,9 millones de euros.  La cartera de pedidos ha crecido un 30%.

Durante la presentación de estos resultados a los analistas, los responsables de la compañía han señalado este jueves que "el panorama en España no es aún muy bueno". De hecho, la actividad del grupo hasta septiembre se ha desplomado un 38,7%, porcentaje que, en el mejor de los casos, esperan mantener en los próximos trimestres.

En cuanto a la construcción de obra pública, el responsable financiero ha manifestado que confía en que no se vuelvan a producir las caídas de ejercicios anteriores, aunque ha aprovechado para lanzar una queja al Gobierno: "No está claro el presupuesto del año que viene", ha afirmado refiriéndose a la partida de obra pública.

Sea como fuere, los resultados no han gustado al mercado. A media sesión los títulos de la compañía bajaban un 5,5% hasta los 28,6 euros la acción.

Pablo Ferrer

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