Alfonso Fernández Losada nos escribe una carta ("La extraña posición de Hispanidad ante Novagalicia Banco") con una acusación curiosa: en la subasta de Novagalicia, Hispanidad apoyaba a La Caixa porque La Caixa se anuncia en Hispanidad. Antes de continuar con este editorial, yo me leería las razones del remitente.

La verdad es que me he quedado muy preocupado: hemos debido de informar fatal sobre la trascendental subasta de NCG Banco, adjudicado al venezolano Banesco, para que alguien extraiga las sorprendentes conclusiones del señor Losada.

Por partes: dejemos a un lado la infamia habitual del 'usted apoya a La Caixa porque La Caixa se anuncia en su periódico'. Con la de anuncios que pululan por Hispanidad, el argumento vale para todo y no sirve para nada. Mejor, centrémonos en la 'extraña' postura de Hispanidad.

En primer lugar, este diario no ha apoyado la opción Caixabank, sino todo lo contrario. Lo que hemos apoyado es la opción menos mala, que consideramos era la de los fondos norteamericanos que hicieron, tanto Guguenheim y, sobre todo, JC Flowers, mejores ofertas que la de Banesco. Ofertas que no se han hecho públicas –muy sospechoso- pero a las que Hispanidad ha tenido acceso y ha explicado a sus lectores.

Es decir, no apoyábamos ni a La Caixa ni al otro banco español presente (BBVA). Apoyábamos a los fondos, los mismos fondos buscados por José María Castellano, cuya labor de saneamiento alaba usted.

¿Y por qué, si es sabido que a Hispanidad no le gustan los fondos de capital-riesgo, a quien consideramos depredadores de firmas Pues porque, en materia de crisis bancarias, Hispanidad siempre ha defendido, desde que comenzara la crisis financiera, en septiembre de 2007, la siguiente gradación de posturas:

1. Primera y más importante: hay que dejar quebrar a los bancos quebrados. Otorgar 100.000 euros por depositante y que los inversores, todos los inversores, pierdan su cuota parte. Han invertido mal y, al igual que cuando ganan no devuelven el dinero ganado, cuando pierden deben aguantarse. Y si ha habido engaño en la inversión (preferentes), a los tribunales.

Lo que Hispanidad defiende ante las crisis bancarias es la opción Lehman Brothers, la que le ha salido más barata al pueblo norteamericano.

2. Peo el Gobierno Rajoy no estaba de acuerdo, así que nacionalizó tres bancos, entre ellos Novagalicia. Sólo este último nos costó a los españoles la bobada de 9.000 millones de euros. Una vez nacionalizados, había que reprivatizarlos. Esto ocurrió tras haberse adjudicado bancos y cajas de ahorros con fondos públicos. Es decir, que en la reprivatización de la CAM (Sabadell), Unnim (BBVA) o Banco de Valencia (Caixabanak), adjudicadas a bancos 'salvadores'... que nos han salido más caros a los españoles que cualquier liquidación. Todos hemos pagado, de nuestros bolsillos, a los saneadores. En concreto, en estas pantallas hemos criticado con acritud la adjudicación del Banco de Valencia, un regalo para La Caixa que hemos pagado entre todos.

3. Por eso, en la subasta de Novagalicia, Hispanidad apoyaba la opción Castellano, la opción de los fondos norteamericanos. La razón es muy sencilla: los fondos no pedían ayudas públicas o las pedían muy limitadas. Por ejemplo, la reprivatización que más barata no ha salido a los españoles ha sido la de EVO, adjudicado a un fondo ultraespeculador, como Apollo, pero que ha pagado casi todo lo invertido y que se ha comprometido a permanecer en la firma.

4. Y no nos gusta Banesco por dos razones. Porque ha habido un tongo como una casa y porque no nos fiamos de un banco que adquiere una entidad cuatro veces más grande que él. Además, si quiere puede usted llamar banco a Banesco, pero yo creo que es, ante todo, un broker de divisas, aliado del régimen bolivariano y que, encima, no se ha comprometido a nada. La coña de su propietario, Juan Carlos Escotet, asegurando que en cuatro años amortizará una inversión que pagará -esperemos- en cinco, no precisa mayores comentarios.

¿Y dice usted, don Antonio, que el presidente gallego Núñez Feijóo, ha hecho una gran jugada política Le emplazo para dentro de 18 meses. A lo mejor lo que ha hecho Feijóo es cavar su propia tumba política. Pero algo es cierto: en Hispanidad seguimos sin entender por qué Feijóo apostó por Banesco.

Y por cierto, si habla usted de catalanizar Galicia, no repare en NCG Banco, sino en Pescanova.

Eulogio López

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