Sr. Director:
En relación a su comentario "Sólo una discrepancia con Ansón", quisiera contarle una anécdota de la vida real, precisamente sobre "negritos" y sexualidad.

Hace más de 25 años el Dr. Billings, quien junto con su esposa, la Dra. Billings,  fueron los descubridores y propagadores de uno de los métodos naturales de control de fertilidad pioneros y más conocidos mundialmente, el Método de la Ovulación, conocido coloquialmente como método Billings, pasaron por Madrid.

Aquí, entre otros sitios donde estuvieron dando conferencias, impartieron una en el Aula Magna del Colegio de Médicos, en la calle Santa Isabel, en la que tuve la suerte de estar presente.

Siempre a la Iglesia se la achacado la dificultad de la continencia, como si esta fuera algo imposible o enfermizo. Bien, pues dentro de la exposición de su método, y hablando sobre la continencia, contó una anécdota muy interesante y precisamente "africana".

Estaban exponiendo en un lugar de África el Método. Una choza amplia para toda la asamblea del pueblo, hablando a través de intérprete a  gente sin formación y "muy primitiva" según sus palabras. El comentó que estaba hablando dando vueltas a cómo explicar y convencer sobre la continencia. De pronto se levantó uno de los presentes y espetó de forma un tanto airada unas palabras para él ininteligibles. Se dirigieron al intérprete y le dijo : ¿qué dice? El intérprete le tradujo: dice que "si cree vd. que somos cerdos y no somos capaces de respetar a nuestra mujeres". Se quedó helado. Habían captado, por su dar vueltas al tema y con intérprete y todo, que quería dorarles la píldora por que creía que fueran "incapaces" de vivir de forma plenamente humana.

Los católicos creemos que el autor de la naturaleza y de la gracia es el mismo, y que no puede haber verdadera contradicción entre ellas, naturaleza y gracia. La vida lo demuestra en ésta y en otras muchas realidades cuando son plenamente humanas.

Eduardo Pérez

e.p.felsin@correo.cop.es