• El gobierno que lidera la socialista Susana Díaz quiere robarle el edifico a la Iglesia... a pesar de que no ha invertido nada en los últimos 18 años para su mantenimiento.
  • Olvida que la expropiación sería ilegal y cara: no hay razones legales que la sostengan y habría que indemnizar a la Iglesia.
  • Incluso la Unesco terció en la polémica, elevando la categoría del monumento cordobés y avalando la gestión de la Iglesia.
  •  La Junta alega intereses económicos (el templo tendrá un nuevo récord de visitantes -1,5 millones-). ¿Y qué

En las últimas semanas del año, la Mezquita-Catedral de Córdoba vuelve a estar de nuevo en el centro de la polémica, tristemente, pues la Junta de Andalucía continúa empeñada en su absurda campaña de expropiación. Se debe recordar que este bien pertenece a la Iglesia desde 1236 y que esto ha permitido su conservación hasta nuestros días en magníficas condiciones.

Pero esto último parece traerle sin cuidado al gobierno que lidera la socialista Susana Díaz -la moderada que ahora enseña los dientes-. Es más, va un paso más allá y da a la Iglesia tres meses para que comparta la gestión del monumento, pero si no hacen caso, lo expropiarán. Así, no frena en su estupidez, a pesar de que no ha tenido la misma persistencia en el tema económico, pues no ha invertido nada en los últimos 18 años para su mantenimiento.

Claro que la Junta de Andalucía olvida que sería una expropiación ilegal y cara. En primer lugar no hay razones legales que la sostengan, como podría ser que presentase un cierto deterioro. Y en cuanto al segundo aspecto, habría que indemnizar a la Iglesia con una cantidad que no sería para nada pequeña, dadas las características de un templo que tiene una superficie de 24.000 metros cuadrados (tres veces la del estadio Santiago Bernabeu).   

Conviene recordar que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró en 1984 la Mezquita-Catedral de Córdoba como Patrimonio de la Humanidad y este año, con motivo del 775 aniversario de su consagración, terció en la polémica, elevando su categoría a Bien de Valor Universal Excepcional y avalando la gestión de la Iglesia. De esta manera, dio un golpe a los laicistas y a los promotores de la absurda campaña de expropiación, ya que destacó que el uso religioso había contribuido a conservar el monumento.

Sin embargo, los intereses de la Junta para persistir en su absurda campaña son puramente espurios, es decir, económicos. En concreto, el turismo se ha convertido en un 'poderoso' argumento para atacar a la Iglesia, debido a las palabras del consejero de Turismo de la Junta, Rafael Rodríguez (IU). ¿Por qué Pues es sencillo, el monumento cordobés va camino de batir un nuevo récord de visitantes este año, con más de 1,5 millones, y la izquierda no puede dejar pasar la oportunidad de beneficiarse de ello sin haber hecho nada a cambio. Es decir, por la cara o más bien, por la jeta. Más vale que se preocuparan de la misma manera por solucionar la alta tasa de paro de la región (36%) o el 'caso de los ERE'.

También el gobierno autonómico está movido por intereses políticos, pues 2015 es año electoral y expropiar la Mezquita-Catedral a la Iglesia podría traerles votos. Y es que no se puede obviar que el PSOE e IU están algo preocupados, pues Podemos les está quitando electorado dentro de la izquierda.

Por su parte, el Cabildo de la Catedral de Córdoba se reunió con el propio Rodríguez en la mañana de Nochebuena, quien declinó hacer una visita privada al templo para conocer de primera mano la gestión de la Iglesia. En la cita, le instaron a presentar su propuesta por escrito y reiteraron su "llamamiento a la serenidad y a la cordialidad para evitar que se alimenten polémicas artificiales que no benefician a la ciudad de Córdoba", a la vez que confiaron "en que se pueda mantener un clima de diálogo institucional fluido y sin coacciones".

Cristina Martín

cristina@hispanidad.com